"¿Acaso Estados Unidos es una república bananera?": Putin

Así se refirió Putin a las acusaciones de que su gobierno está tratando de influir en las elecciones en Estados Unidos. Además, el dirigente ruso propuso una suerte de Plan Marshall para Siria.

El presidente ruso Vladimir Putin. AFP

"¿Acaso Estados Unidos es una república bananera? EEUU es una gran potencia. ¿Cómo puede Rusia influir en la elección del pueblo estadounidense?". Con estas palabras el presidente ruso Vladimir Putin se refirió a las acusaciones de que su gobierno está tratando de influir en las elecciones en Estados Unidos por medio de ataques cibernéticos y filtraciones. Dijo que es "muy rentable" acusar a Rusia para desviar la atención de los problemas internos.

"Se esgrimen amenazas inventadas sobre la manida amenaza militar rusa. (Esto) es rentable ya que se pueden aprobar nuevos presupuestos militares en los países y congregar aliados en torno a una sola gran potencia", sostuvo Putin, durante u encuentro en Sochi (Rusia). De la misma forma, calificó como una "tontería" el asegurar que el republicano Donald Trump es el candidato "de Moscú", de quien dijo no obstante que representa los intereses de los estadounidenses cansados de los políticos de siempre.

Putin se refirió, a su vez, a los fallidos intentos de llegar a un acuerdo entre Rusia y Estados Unidos para llegar a una solución en Siria, donde se vive una cruenta guerra en la que Rusia ha sido protagonista. "En Washington hubo círculos que hicieron todo lo posible para que no fueran llevados a la práctica", dijo. Sostuvo que, en su criterio, es "muy difícil" dialogar con el actual presidente estadounidense, Barack Obama, ya que "casi no cumple nada ningún acuerdo".

Pero se mostró dispuesto a dialogar con el próximo presidente de ese país, a menos de un mes de las elecciones en las que millones de estadounidenses elegirán entre Donald Trump y Hillary Clinton al nuevo inquilino de la Casa Blanca. A su vez, Putin propuso un frente conjunto para combatir al terrorismo internacional y una suerte de Plan Marshall (en referencia al plan de reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial) para Siria.

"La magnitud colosal de las destrucciones exige la elaboración de un programa a largo plazo, si se quiere una especie de Plan Marshall para la reconstrucción de esta región asolada por guerras y conflictos (...) Rusia está dispuesta a participar activamente en ese trabajo conjunto", dijo.

Aunque, a renglón seguido, arremetió contra Occidente, al señalar que los terroristas aparecieron en Libia, Irak y Siria sólo cuando Occidente destruyó esos Estados y se generó un vacío de poder que fue copado por las organizaciones yihadistas y que "a los grupos terroristas los siguen armando, pertrechando e instruyendo con la esperanza de utilizarlos, como en el pasado, para lograr sus objetivos políticos".

Y concluyó que todo esto "demuestra el afán inexplicable, yo diría que irracional, de los países occidentales de repetir una y otra vez sus errores o, como dice el dicho popular, tropiezan siempre con la misma piedra".