Accidente de Airbus en 2009 fue por una combinación de errores

El misterio que duró más de tres años de investigaciones se reveló: fallas humanas y técnicas causaron la tragedia del vuelo Río-París en 2009.

El primero de junio de 2009, 228 personas murieron cuando el Airbus A330 de Air France que cubría la ruta Río de Janeiro-París se cayó al Océano Atlántico.

Se tejieron muchas teorías sobre las causas del siniestro, uno de los más graves en la historia de la aviación, pero solo hasta este jueves se supo qué había pasado. Durante tres años la Oficina de Investigación y Análisis frances (BEA) trató de develar el misterio que rodeó este accidente, cuyo informe presentó en París.

Según las conclusiones, hubo problemas técnicos derivados de la ergonomía del Airbus A330, pero también humanos, consecuencia de las acciones de los pilotos que sufrieron mucho estrés. Respecto al punto de partida de la catástrofe, la BEA señala definitivamente el congelamiento de las sondas de velocidad Pitot (fabricadas por la firma Thales), que sufrieron un problema técnico derivado de la acumulación de hielo y que provocaron que se apagara el piloto automático, impase que condujo a una incoherencia temporal entre las velocidades medidas. “La tripulación estaba en un estado de pérdida casi total de la situación", declaró en conferencia de prensa Alain Bouillard, director de la investigación.

Los investigadores dan cuenta de una mala gestión del factor sorpresa y de una incomprensión total de la situación, y señalan asimismo una falta de formación.

El director de la BEA, Jean Paul Troadec, destacó el carácter "excepcional" de la investigación de las causas del accidente del vuelo AF447 de la compañía Air France y se refirió a la combinación de factores como responsables del suceso y denunció las "acusaciones injustas" lanzadas sobre la imparcialidad de los autores de la investigación.

Explicó que la excepcionalidad de esa investigación se define además por el "misterio" que rodeó la recuperación, a gran profundidad en el Atlántico, de las cajas negras del avión. Posteriormente, aludió a fallos cometidos por los pilotos del avión, que reaccionaron de manera no adecuada a la situación que atravesaron.  El director del BEA recordó que con esta investigación "no se buscan responsabilidades" sobre el accidente y aludió a la investigación judicial en marcha sobre el caso para depurar aquellas.

Este informe final sobre el accidente se presenta efectivamente cinco días antes de que concluya la investigación judicial.

El ministerio fiscal presentará sus conclusiones sobre el vuelo AF447 el próximo 10 de julio con los nuevos elementos, después de que a lo largo de los últimos 36 meses se hayan ido desgranando diferentes factores que pudieron resultar determinantes para explicar esa catástrofe. Tras varias fases de investigación, se logró recuperar cuerpos de las víctimas, buena parte del fuselaje del avión y las cajas negras, que registran los incidentes de vuelo.