Alepo, cercado y sin hospitales

La población de esta ciudad siria ya no tienen acceso a cuidado de traumas, cirugías de alto nivel y otros servicios básicos para una guerra que en la última semana ha dejado 100 muertos a causa de los bombardeos.

Un niño es rescatado de los escombros tras un bombardeo en Alepo. / AFP
Un niño es rescatado de los escombros tras un bombardeo en Alepo. / AFP

Ya no hay hospitales en el este de Alepo. La afirmación, de boca de la Organización Mundial de la Salud (OMS), resulta definitiva: las 250.000 personas que están atrapadas en la zona a causa de los combates entre el gobierno de Bashar al Asad y las fuerzas rebeldes (unas de oposición, otras yihadistas) no tienen acceso a los cuidados básicos de salud que se requieren en medio de una guerra cruenta.

“Aunque algunos servicios de salud —dijo la organización— aún están disponibles a través de clínicas pequeñas, los residentes ya no tienen acceso a cuidado del trauma, cirugías de alto nivel y otras consultas para condiciones serias de salud, a pesar de la urgencia con que se necesita dicho cuidado”. Los hospitales han cesado sus servicios a causa de los constantes bombardeos y asesinatos de personal de la salud. El más reciente ocurrió el domingo: un bombardeo que asesinó a 32 personas. El último hospital del este de Alepo quedó entonces desactivado. “Hay gente que necesita ser sometida a cirugía, pero no hay suficientes habitaciones para operarlos —dijo un médico a CNN—. Mucha gente que necesita ser hospitalizada ha tenido que quedarse en casa porque no hay espacio”.

“El tiempo se agota y estamos en una carrera contrarreloj”, dijo el enviado de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura. La campaña contra Alepo comenzó el 15 de noviembre con el apoyo del Hizbolá libanés, las fuerzas rusas y algunos combatientes iraníes. Las reservas de alimentos y medicinas se han agotado de manera exponencial a causa del asedio: dado que el Gobierno no cesa en sus ataques, las agencias humanitarias, como la OMS, no han tenido acceso a la ciudad desde julio de este año.

En la última semana, más de 100 personas han muerto debido a los bombardeos, que según grupos de derechos humanos en Siria son indiscriminados y no tienen en cuenta si hay civiles indefensos en la región. Pese a que Naciones Unidas le propuso al gobierno de Al Asad que permitiera una tregua para que salieran cientos de combatientes de la zona, éste se ha negado. El jefe de la diplomacia siria, Walid Muallem, ha dicho que las fuerzas sirias también buscan liberar el norte de Alepo, donde habría entre 5.000 y 7.000 hombres armados que, según Muallem, han tomado como escudos a los civiles indefensos. El Consejo de Seguridad de la ONU debatirá, con cierto pesimismo, una posible solución pacífica el próximo lunes.