Alerta en planta nuclear de EE.UU. por Sandy

Al menos 13 personas han perdido la vida a causa de la tormenta.

Así lucen las calles de Nueva York, tras el paso de Sandy.
Así lucen las calles de Nueva York, tras el paso de Sandy.AFP

Una planta nuclear en Nueva Jersey fue declarada en alerta luego que la altura del agua superase el nivel permitido a raíz del huracán Sandy, aunque no se informó de problemas de seguridad, según las autoridades de energía nuclear estadounidenses.

La planta de Oyster Creek, en el condado de Ocean, al norte de Atlantic City, ya había sido apagada debido a la llegada de la megatormenta a las costas de Nueva Jersey.

La comisión regulatoria nuclear estadounidense dijo que la planta registró un alerta, tras haberse detectado una marca de agua por encima del nivel permitido en su interior.

"El nivel del agua está subiendo en la estructura interna debido a una combinación de la marea, la dirección del viento y la crecida por la tormenta", dijo la comisión en un comunicado.

El organismo aseguró que todas las plantas nucleares en la zona afectada por Sandy se encontraban en condiciones seguras y que inspectores se encontraban trabajando para verificar la situación,

Víctimas de Sandy

Al menos 13 personas murieron en Estados Unidos y en Canadá como consecuencia de la megatormenta Sandy, que azotaba las costas estadounidenses con vientos huracanados que provocaron inundaciones, destrozos y caídas de árboles.

Autoridades de Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Virginia y Carolina del Norte informaron de 12 muertos, y la policía de Toronto dijo que una canadiense murió al ser alcanzada por un objeto que se desprendió como consecuencia de la tormenta.

"Permanezcan en sus casas. Es demasiado tarde para salir", declaró cuando el desembarco del ciclón era inminente el alcalde Michael Bloomberg, quien había ordenado el domingo la evacuación de 375.000 personas en barrios costeros de Manhattan, Brooklyn, Queens y Staten Island.

Las muertes de Nueva York fueron divulgadas por medios locales que citaban a fuentes de la oficina del gobernador, Anfrew Cuomo, si bien por ahora no hay un anuncio oficial.

A partir de la tarde habían comenzado a aparecer los primeros efectos de los fuertes vientos y lluvias que acompañaban a Sandy con el desprendimiento parcial de una grúa en lo alto de un inmenso edificio en construcción cerca de Central Park, indicó el departamento de bomberos de la ciudad (NYFD, según sus siglas en inglés).

Los bomberos despacharon 25 unidades al lugar para controlar el incidente, que no dejó heridos, pero obligó a evacuar varios edificios cercanos, entre ellos el hotel Parker Méridien y sus 900 clientes, mientras la parte superior de la grúa quedaba colgando de manera precaria a merced de los vientos.

Al caer la noche, y a medida que Sandy se acercaba, varias calles en torno a Battery Park, en la zona de evacuación obligatoria del sur de Manhattan, empezaron a inundarse, constató un periodista de la AFP.

Las fuerzas de seguridad cerraron el acceso al parque y toda esa zona cercana a Wall Street estaba desierta y patrullada por vehículos de la policía, ambulancias y bomberos.

Equipos de seguridad y de las compañías eléctricas trabajaban para bombear agua en las esquinas.

Sin embargo, decenas de miles de hogares se fueron quedando sin electricidad. Los cortes se extendían al sur de la calle 40 e incluían a la Universidad de Nueva York y hospitales.

Mientras tanto, el East River y el río Hudson también se desbordaban y avanzaban al interior de la ciudad por el este y el oeste respectivamente.

El panorama era cada vez más oscuro y cerca de las 20:30 locales, los bomberos confirmaron la primera víctima fatal del huracán en Nueva York, un hombre de 30 años muerto por la caída en un árbol en el barrio de Queens.

Casi todos los barrios sufrían el paso de Sandy: en Chelsea, la fachada entera de un edificio de tres pisos fue arrancada por completo sin provocar víctimas, observó un periodista de la AFP.

Varios carros de bomberos y autos de policías cerraban el tránsito en la Octava Avenida entre las calles 14 y 15, donde podía verse de manera surreal el interior del edificio, sus habitaciones con estufas, espejos, pinturas.

"Lo peor está por venir", había dicho el alcalde Bloomberg en su último mensaje antes de la llegada de Sandy.

Y efectivamente, la noche se anunciaba larga para los 8,2 millones de neoyorquinos, aislados, ya que el transporte público fue suspendido el domingo y los puentes y varios túneles que comunican a Manhattan con el resto de la ciudad quedaron cerrados.

Sandy, que dejó 66 muertos a su paso por el Caribe, también provocó la muerte de dos personas en Nueva Jersey (noreste) por la caída de un árbol sobre su vehículo.

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