Las amenazas del Estado Islámico

En diciembre del año pasado, los extremistas estrenaron un código de comportamiento. Hoy amenazan con matar a quien no lleve barba.

El Estado Islámico, que proclamó a finales de junio de 2014 un califato en Irak y Siria, luego de tomarse varias localidades del centro y norte de esos países, tienen un código de conducta, que regula desde el comportamiento en público y en privado hasta cosas como la vestimenta o el largo del cabello. En las zonas en las que el EI domina se impone una versión extremista de la “sharia” o ley islámica, imponiendo cosas como el uso obligatorio de la burka (velo que tapa todo el cuerpo menos los ojos).
 
Ahora, según ha revelado la prensa, el líder de los yihadistas, Abu Bakr al Bagdadi, ordenó que todos los hombres de la ciudad de Mosul, capital de la provincia iraquí de Nínive, se dejen crecer la barba, bajo amenaza de ser castigados con latigazos o, incluso, ejecutados.
 
Los extremistas ya habían emitido decretos similares en la provincia siria de Deir al Zur haciendo la misma exigencia: dejarse la barba, pues afeitarse es contrario al islam, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.  Entonces, la advertencia llegó a peluquerías a las que amenazó con cerrar si incumplían la orden. El EI amplió días después sus prohibiciones al advertir que usar anillos de compromiso o de matrimonio sería castigado por “ser una práctica adquirida por los cristianos”. Según su código de comportamiento, “los anillos son elementos inútiles que no garantizan que la pareja esté unida para toda la vida, pues nadie es capaz de ver el futuro”.
 
Según informó Efe, los imanes de las mezquitas de Mosul instaron en sus sermones a cumplir con la obligación de dejarse la barba. Además, los clérigos advirtieron que serían castigados los que incumplan “las enseñanzas del califa Abu Bakr al Bagdadi”.
 
Los castigos serían impartidos así: 50 latigazos, como mínimo en el primer llamado de atención. Si es reincidente, la ejecución será contemplada. El ulema de Mosul, jeque Mohamed al Shamá explicó a Efe que dejarse la barba se considera “suna” (tradición o costumbre del profeta Mahoma) por lo que es un deber. Aunque señaló: “Ninguna autoridad puede obligar a alguien a dejarse crecer la barba ya que no hay un texto religioso ni versículo coránico que obligue a los musulmanes a ello”, dijo Al Shamá. Es algo ilógico e inaceptable, agregó.
 
Pero al EI no le importa. En sus “disposiciones legales” como las llama obliga a cumplir una serie de cosas ilógicas a través de la policía moral (hisba).  “Los miembros de este cuerpo de vigilancia portan bastones de madera para golpear a los que infrinjan sus normas”, denunció Al Yaburi.
 
La intención de la medida sería, según el Consejo Provincial de Nínive, “convertir a la gente de Mosul en escudos humanos después de que se registraran ataques contra los muyahidines”. “El EI intenta mezclar las cosas, pues ya hay movimientos armados que intentan atacar a los yihadistas, a quienes se identifican fácilmente por sus barbas. Gente inocente, que se deja la barba, podría caer en ese ajusticiamiento”. 
 
Según Al Bayati no pasa un día en que los yihadistas no ejecuten, amputen manos o decapiten a miembros de la población. El fin, aterrorizar y reprimir.
 
Temas relacionados