América celebra aprobación del matrimonio homosexual en todo EE.UU.

Lo calificaron como "un gran paso en la marcha hacia la igualdad".

Efe

Gobiernos y distintas personalidades de América celebraron el fallo que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos en todo el país y lo calificaron como "un gran paso en la marcha hacia la igualdad".

El Tribunal Supremo de Estados Unidos falló hoy a favor de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país, una decisión que anula la potestad de los estados para prohibir las uniones entre homosexuales.

De esta manera y desde hoy, el matrimonio homosexual es un derecho constitucional en Estados Unidos, obligando a los trece estados del país que aún lo prohibían a permitir que las personas del mismo sexo puedan unirse legalmente.

El Gobierno del presidente de EE.UU., Barack Obama, ya había respaldado abiertamente su postura a favor del matrimonio homosexual después de que, por primera vez, el propio mandatario declarara su apoyo al mismo en 2012.

Tras conocerse el fallo, Obama destacó que "esta decisión fortalecerá" todas las comunidades y "ofrecerá a todas las parejas homosexuales la dignidad que merecen".

"Cuando todos somos tratados de manera igualitaria, todos somos más libres", agregó Obama, quien alabó los esfuerzos de todos aquellos que han luchado durante décadas para lograr que se reconozca que "todos debemos ser tratados igual, sin importar a quién amemos".

Por su parte, el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, anunció que adoptará de inmediato los cambios necesarios para hacer valer la decisión del tribunal.

"Le he pedido al secretario de Justicia que se evalúen cualesquiera otros cambios que por legislación se deban promover para adecuar nuestro ordenamiento jurídico a esta nueva realidad", dijo García Padilla.

Asimismo, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, celebró la decisión "histórica" y aseguró que esta supone "un gran paso adelante para los derechos humanos".

"Abre la puerta para que los gais y lesbianas estadounidenses vean reconocidas sus relaciones, sin importar en qué parte del país viven", dijo Ban Ki-moon a través de su portavoz.

El jefe de Apple, Tim Cook, quien se declaró públicamente homosexual el año pasado, aplaudió la legalización del matrimonio gay en todo EE.UU. y dijo desde su cuenta en Twitter que esta jornada supone "una victoria de la igualdad, la perseverancia y el amor."

El cantante puertorriqueño Ricky Martin, también a través de la misma red social escribió: "Ahora en los EE.UU. no se llamará 'matrimonio igualitario'; se llamará MATRIMONIO y punto".

En 2010 la estrella puertorriqueña reconoció abiertamente su homosexualidad y desde entonces se ha destacado en los últimos años por su reclamo de igualdad de derechos para las parejas del mismo sexo.

Para la cantante Gloria Estefan el fallo del máximo tribunal hace que EE.UU. sea "un mejor país" y apostó por la victoria del amor, una frase que fue convertida en un popular "hashtag" (etiqueta) hoy en inglés (#LoveWins).

La actriz Zoe Saldaña se declaró "exultante" por el pronunciamiento del Supremo y "más orgullosa que nunca de ser estadounidense".

Para la actriz América Ferrera el anuncio del tribunal tuvo lugar en un día muy especial, la víspera de su aniversario de boda, lo que le generó "lágrimas de alegría" porque ahora todos sus "amigos saben que su amor es respetado y protegido por la ley".

La intérprete Roselyn Sánchez exclamó que lo ocurrido es "verdaderamente increíble".

En esa misma línea se manifestó Jessica Alba, que retuiteó el mensaje de "¡Día histórico!" publicado en la cuenta de su empresa The Honest Company.

A esta marea de celebración en Twitter se unieron artistas como Justin Timberlake, Gabourey Sidibe, Neil Patrick Harris, Ellen DeGeneres, Anna Kendrick, Ryan Reynolds, Ariana Grande, Olivia Wilde, Ian McKellen, Michael Moore, Shonda Rhimes, George Takei y Ellen Page, entre otros.

Pero no todo fue fiesta, el Partido Republicano expresó su rechazo a la sentencia del máximo tribunal.

El primero de ellos en manifestarse fue el favorito entre los aspirantes republicanos para las elecciones presidenciales de 2016, el exgobernador de Florida, Jeb Bush, quien no mostró su oposición al derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio, y centró en cambio su crítica en el hecho de que el Supremo no permita a los estados legislar sobre el asunto.

"Creo que el Tribunal Supremo debería haber permitido que los estados tomaran su decisión (sobre el matrimonio homosexual)", aseguró Bush.

Los republicanos más moderados criticaron la decisión por sobreponerse sobre las decisiones legislativas de los estados que han decidido prohibir expresamente el matrimonio homosexual, algo que desde hoy es inconstitucional.

En términos más radicales se pronunció el también aspirante presidencial republicano Mike Huckabee, quien dijo que la decisión es un ejemplo de la "tiranía judicial" de un "tribunal imperial", haciendo un paralelismo con los tiempos del colonialismo británico.

El senador por Florida Marco Rubio, otro de los favoritos en la contienda republicana por la nominación, consideró que esta decisión "altera el proceso político que ha estado en marcha a nivel estatal durante años".

El senador republicano Rob Portman, que tiene un hijo gay y apoya las uniones homosexuales, fue el único miembro del partido conservador que se mostró favorable a la decisión del Supremo.