Amnistía Internacional califica de "sombría" la situación en Tailandia

Tailandia padece una grave crisis política desde el último golpe de Estado en 2006 contra Thaksin Shinawatra.

La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) calificó este viernes de "sombría" la situación en Tailandia, bajo la ley marcial desde el golpe de Estado del pasado 22 de mayo.

Richard Bennet, director de AI en Asia-Pacífico, afirmó que la junta militar debe restablecer la libertad de expresión y frenar la detención "arbitraria" y enjuiciamiento de opositores pacíficos.

"Es hora de que los militares tailandeses retiren las represivas y ambiguas órdenes que han emitido hasta el momento, muchas de las cuales vulneran las obligaciones de Tailandia en relación con las leyes de derechos humanos", señaló Benet en un comunicado.

Kritsuda Khunasen, una conocida activista, se encuentra en paradero desconocido después de ser arrestada el pasado 28 de mayo en la provincia de Chonburi, vecina de Bangkok.

Los militares incluyeron más adelante su nombre en una lista de personas llamadas a declarar, por lo que sus familiares temen que haya podido ocurrirle algo.

Unas 511 personas, en su mayoría políticos, periodistas y activistas cercanos al Gobierno depuesto, han sido arrestados por la junta militar, aunque la mayoría fueron puestos en libertad pasados varios días.

Desobedecer una orden de comparecencia de los militares, participar en manifestaciones pacíficas o incluso pulsar "me gusta" en mensajes críticos con los militares en Facebook son considerados delitos.

El exministro de Educación Chaturon Chaiseng se encuentra en libertad bajo fianza y se enfrenta a nueve años de prisión por desacato de la ley marcial e "incitar al odio" por sus críticas a la junta.

El activista Sombat Boonngamanong fue detenido a principios de este mes por desoír la orden para comparecer ante los militares y además está acusado de organizar las "protestas relámpago" contra el golpe, llamadas así porque se formaban de forma rápida y movible para burlar los controles de soldados y policías.

Tailandia padece una grave crisis política desde el último golpe de Estado en 2006 contra Thaksin Shinawatra, quien vive en el exilio para evitar una condena de dos años de cárcel por corrupción y a quien sus detractores acusaban de dirigir el Ejecutivo depuesto desde la distancia.

Thaksin y sus aliados han ganado todas las elecciones desde 2001.

Los militares tailandeses han protagonizado 19 intentonas golpistas, de las que consumaron 12 con éxito, desde el fin de la monarquía absoluta en 1932.

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