Angela Merkel teme que Alemania sea hazmerreír del mundo si prohíbe la circuncisión

Una decisión judicial pretende criminalizar la circuncisión religiosa, practicada por judíos y musulmanes en ese país.

La jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, expresó el temor de que su país haga el ridículo ante el mundo debido a una decisión judicial que pretende criminalizar la circuncisión religiosa, practicada por judíos y musulmanes, reportó este lunes el diario Bild.

"No quiero que Alemania sea el único país donde los judíos no puedan practicar sus ritos. De ser así nos convertiríamos en el hazmerreír del mundo", declaró la canciller en una reunión con dirigentes de su partido, la conservadora Unión Cristiano Demócrata (CDU), precisa el informe.

Un tribunal de primera instancia de Colonia dictaminó el pasado 26 de junio que la ablación del prepucio por motivos religiosos es una herida intencional y, por tanto, susceptible de ser perseguida penalmente. "El derecho de un niño a su integridad física prima sobre el derecho de los padres", sostiene la sentencia.

El gobierno alemán intentó calmar el viernes la polémica internacional causada por esta decisión.

"En nombre del gobierno, de todos los miembros de este gobierno, digamos las cosas claramente: queremos que exista una vida religiosa judía, que una vida religiosa musulmana sea posible en Alemania", dijo el portavoz de la canciller, Steffen Seibert.

Ese fallo judicial encendió la polémica en un país donde viven unos 4 millones de musulmanes y unos 200.000 judíos.

Una portavoz del ministerio de Justicia destacó que "la sentencia del tribunal de Colonia no sienta jurisprudencia en el conjunto del territorio de la República Federal".

Pero, añadió, "es posible que otras jurisdicciones del mismo nivel que el tribunal de primera instancia de Colonia tomen decisiones similares en otros Landers (Estados regionales, ndlr)", y por lo tanto "conviene poner fin a esta inseguridad".

Según una fuente diplomática alemana, la decisión ha sido considerada un "desastre" para la imagen del país, especialmente si se tiene en cuenta su pasado nazi.

La Torah, el libro histórico y de los mandamientos de los judíos, impone la circuncisión como máximo ocho días después del nacimiento.

El Corán no la prescribe, pero la tradición la impone.