Arab Bank, a juicio por financiar el terrorismo

La prestigiosa institución financiera es acusada de transferir US$5.300 a familias de 55 autores de atentados suicidas, en nombre de la organización no gubernamental Saudi Committee.

Las principales oficinas del Banco Árabe en la capital jordana, Amman. /AFP

Por primera vez en EE.UU. se abre un juicio en contra de banco por supuestamente financiar el terrorismo. Se trata del Arab Bank, uno de los más prestigiosos del mundo árabe, con su sede principal en Jordania y otras varias en Oriente Medio, que es acusado por apoyar económicamente actividades de grupos como Hamás y la Yihad Islámica.

El juicio comenzó el jueves pasado en una corte federal de Brooklyn, una década después de que fuera instaurada la demanda por seis familias afectadas por atentados de Hamás en Israel entre 2001 y 2004. La demanda fue presentada bajo la Ley Antiterrorista de 1990 (Anti-Terrorism Act), la cual abrió una posibilidad para que los estadounidenses víctimas del terrorismo internacional obtengan reparación en tribunales de su país. En los diez años desde que se presentó la demanda más víctimas se han inscrito, ya hay 297 demandantes y cientos de otros casos pendientes.

Específicamente, la institución financiera es acusada de transferir US$5.300 dólares a las familias de 55 autores de atentados suicidas en nombre de la organización no gubernamental Saudi Committee. Uno de estos pagos se habría hecho a la familia de un hombre que bombardeó un restaurante en Jerusalén en 2001 y mató a 15 personas, siete de estas menores de edad. Además, según los demandantes el banco habría mantenido cuentas activas de al menos doce organizaciones benéficas que funcionaban como ramas de Hamás. Al Arab Bank también se le acusa de haber proporcionado cuentas personales para 30 miembros de alto rango de Hamas, entre ellos Ahmad Yassin, el líder espiritual del grupo asesinado le 22 de marzo de 2004 en un “ataque selectivo” de Israel en Gaza, y Salah Shehadeh, el fundador de su brazo militar.

Tab Turner, uno de los abogados de los demandantes, aseguró el pasado jueves en Brooklyn que los dirigentes del Arab Bank eran plenamente conscientes de los vínculos que los beneficiarios de estos movimientos tenían con Hamás.

El Arab Bank ha desmentido las acusaciones en su contra. Sin embargo, no niega haber transferido dinero a palestinos por orden del Saudi Committee, pero asegura que los beneficiarios no figuraban en ninguna lista de terroristas. El abogado del Arab Bank, Shand Stephens, aseguró que sus clientes cumplen con las regulaciones para las transacciones a miembros de grupos terroristas y que los pocos casos en los que se efectuaron pagos indebidos fue por errores en los nombres o en el software de la institución.

Para varios expertos y economistas, las acusaciones contra el Arab Bank son producto de una campaña de organizaciones estadounidenses proisraelíes destinada a desacreditar la causa palestina. El Arab Bank es uno de los principales empleadores de los Territorios Palestinos con unos mil empleos directos en sus 27 agencias. Además, la entidad es la que utilizan donantes y organizaciones internacionales en sus operaciones financieras en los Territorios Palestinos. El Arab Bank gestiona también la cuenta de la Autoridad Palestina y recibe el producto de los impuestos aduaneros y el IVA que recauda Israel en nombre del gobierno palestino.

El Arab Bank es la primera institución financiera privada del mundo árabe. Fue fundado en 1930 por Abdel Hamid Shoman, un autodidacta palestino que fue vendedor ambulante en Nueva York antes de regresar a su país. Al concluir el mandato británico sobre Palestina en 1948, el banco se trasladó de Jerusalén a Amman. Actualmente, cuenta con 600 sucursales en 30 países, y en 2013 tenía unos activos de 46.400 millones de dólares y 7.800 millones en fondos propios.

El propio Arab Bank asegura que también es víctima del terrorismo. El patrón del banco es Sabi Masri. Su hermano, alcalde de Naplusa en el norte de Cisjordania, fue asesinado en los años 1980 por el Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP).Sabi Masri también es propietario del hotel Grand Hyatt en Amán, víctima en 2005 de un triple atentado suicida reivindicado por Al Qaeda. La familia libanesa Hariri, con el 20% del capital del banco, también ha sufrido atentados en su país. En 2005, Rafic Hariri murió en un atentado con coche bomba cuando era primer ministro.