Arabia Saudí niega que ausencia del rey en cumbre sea un desaire a EE.UU.

La ausencia del rey Salman fue interpretada como un desaire hacia Obama, en momentos en que los vínculos se han resquebrajado por el rechazo a un acuerdo nuclear que las potencias negocian con Irán.

El rey saudí Salman bin Abdelaziz (derecha) reunido con el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry (izquierda), en Riad, Arabia Saudí, el pasado jueves./EFE

El nuevo ministro de Relaciones Exteriores saudí, Adel al Jubeir insistió este lunes en que la decisión de último minuto del rey Salman de no acudir a la cumbre en Camp David, entre Washington y el Consejo de Cooperación del Golfo, no es un desaire hacia Estados Unidos.

"No está relacionado de ninguna manera o forma con algún desacuerdo entre los dos países", dijo Al Jubeir a la prensa en la embajada de Arabia Saudí de Washington.

El viernes, las autoridades estadounidenses habían anunciado que el monarca saudí había aceptado una invitación para reunirse con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca, el miércoles previo a una cumbre en Camp David con líderes de países del Golfo.

Pero el reino dijo luego que dos figuras del régimen saudita representarán al país en la reunión: el príncipe heredero y ministro del Interior, Mohamed Ben Nayef, y el hijo del rey, Mohamed, segundo en la sucesión y ministro de Defensa.

Esto fue interpretado por muchos como un desaire hacia Obama en momentos en que los vínculos entre estos aliados se han resquebrajado por el rechazo de Riad al acuerdo nuclear que las potencias negocian con Irán.

Pero Jubeir, hasta hace poco embajador saudí en Washington, dijo que esta hipótesis estaba "muy lejos de la realidad" y que las personas que acudirán a la cita son las adecuadas para representar a Riad.

El ministro saudí rechazó versiones que señalan que su país busca un nuevo pacto de defensa con Estados Unidos aduciendo que "nuestra fe en la palabra de Estados Unidos es absoluta".

Obama invitó a los dirigentes del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Bahreïn, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar) a la Casa Blanca el miércoles antes de reunirse con ellos el jueves en Camp David, la residencia de verano de los mandatario estadounidenses.

Estados Unidos busca con la cumbre aplacar los temores de las monarquías del Golfo de que Washington se desentienda de una región asolada por los conflictos, así como dar seguridades sobre el acuerdo marco con Irán sobre su controvertido programa nuclear.