¿Armas químicas contra los civiles en Sudán?

Sudán lleva 16 años en guerra. Las fuerzas militares del gobierno de Omar al Bashir se han enfrentado, por aire y por tierra, al Movimiento de Liberación de Sudán (de Darfur y del norte) y al Movimiento por la Igualdad y la Justicia.

Sudán es escenario de una cruenta guerra desde hace 16 años. / AFP
Sudán es escenario de una cruenta guerra desde hace 16 años. / AFP

 Este martes, Al Bashir aseguró que “la puerta está abierta” para el diálogo y que espera que Sudán entre en una nueva etapa en la que no haya tribalismos ni racismo. Anunció, además, un cese el fuego en las regiones de Kordofán del Sur y Nilo Azul.

Todo parece ir por buen camino. Sin embargo, un informe de Amnistía Internacional señala que el gobierno sudanés habría llevado a cabo al menos 30 ataques con armas químicas en Darfur a lo largo de este año. La pesquisa se basa en fotografías, videos y testimonios de sudaneses que ponen en evidencia las consecuencias de un ataque químico: pieles destrozadas, diarrea, vómito, problemas respiratorios y ceguera parcial o total. El gobierno sudanés ha negado los ataques.

Sin embargo, expertos independientes le aseguraron a la organización que tales señales (niños que apenas pueden respirar, pieles por completo destrozadas y bermejas) son el producto de un ataque con gas mostaza, lewisita (un compuesto que irrita los pulmones) y otros similares. “Basado en el testimonio de médicos y sobrevivientes, Amnistía Internacional estima que entre 200 y 250 personas podrían haber muerto como resultado de la exposición a agentes químicos. Muchos (o incluso la mayoría) son niños”.

El ataque más reciente, según la organización, habría sido el 9 de septiembre. Dos días antes, el Gobierno celebraba la llegada de la paz a Sudán. El informe también expone los ataques sobre 171 pueblos de la región de Darfur, que han sido destruidos o dejados a media marcha.

El equipo de periodistas Nuba Reports, que labora sobre todo en la región de Kordofán del Sur, ha recogido también testimonios de médicos que aseguran haber visto las mismas marcas en meses recientes. Sus declaraciones resultan difíciles de corroborar dado que el gobierno de Sudán del Sur no permite la entrada de organizaciones independientes y especializadas para que hagan la investigación en campo. Sin embargo, Tom Catena, cirujano del hospital Madre de Piedad en Gidel, le dijo a Nuba Reports que tiene sospechas de que el primer incidente con armas químicas ocurrió en 2012. Entonces resultaron heridas 18 personas que tuvieron visión borrosa, vómito y diarrea fuertes. Los heridos, además, no han tenido acceso a un servicio de salud adecuado.