Armenia y el genocidio olvidado

Hoy se conmemora un siglo del asesinato de más de un millón y medio de personas por parte del Imperio otomano. Los armenios aún luchan por el reconocimiento mundial del intento de exterminio de su pueblo.

Además de los 1,5 millones de muertes, miles de armenios fueron deportados entre 1915 y 1918. /AFP - Museo del Genocidio Armenio

Ejecutados públicamente, sometidos a deportaciones forzosas, abusados y obligados a salir de sus tierras y marchar por los desiertos de Siria, un camino a una muerte segura por inanición. Así fallecieron más de un millón y medio de armenios en medio de lo que hoy muchos consideran el primer genocidio del siglo XX. Una barbarie que hoy cumple 100 años y por cuyo reconocimiento internacional el pueblo armenio lucha aún. (Vea imágenes del genocidio armenio y una cronología sobre el suceso)

El 24 de abril de 1915 comenzó el horror para los armenios: 235 intelectuales de su comunidad en Estambul fueron detenidos y asesinados por orden del Imperio otomano. Con los días la cifra aumentó apresuradamente y dio inicio a lo que muchos historiadores describen como una campaña de exterminio étnico destinada a su completa eliminación. Fueron acusados por el régimen turco de la época de apoyar a los “enemigos cristianos” y las tropas rusas invasoras en plena Guerra Mundial. Se trata de la historia de un pueblo entero condenado a muerte por hechos como los acontecidos en 1908, cuando varios armenios se sublevaron contra los otomanos en la ciudad de Van.

Entonces no existían reglas claras sobre justicia en tiempos de guerra y no hubo castigos por los miles de asesinados. Sin embargo, para muchos armenios el tiempo tampoco se ha encargado de impartir justicia, pues hasta hoy Turquía maneja una política de negación. Pese a que ha aceptado que hubo masacres, un siglo después todavía no admite que se trató de un genocidio y habla de la muerte de “300.000 armenios y otros tantos turcos”.

“Es vergonzoso ocultar la historia”

FOTO: AFP

Poco antes de invadir Polonia, en 1939, Adolf Hitler les contó a sus mayores aliados los detalles de su plan de exterminio de los judíos. Entonces sus colaboradores señalaron que nadie perdonaría semejante barbarie. “¿Y quién se acuerda hoy de los armenios?”, respondió Hitler. La pregunta parece ser la misma todavía, señala a El Espectador Vahan Zakaryan, profesor en lenguas y ciencias sociales de la Universidad Estatal de Yereván, Armenia, quien indica que para los armenios la deuda de la historia es inmensa y por eso es necesario que el mundo entero sepa lo sucedido y lo reconozca como el intento de exterminio de un pueblo.

“Para aquellos que nunca vivieron el genocidio no es tan fácil entendernos. Sí, nuestra generación nunca lo vivió en carne propia, pero lo cierto es que somos descendientes de quienes sí lo padecieron, aquellos que perdieron gran parte de su familia a causa de las masacres cometidas por los turcos. Por ejemplo, mi abuela es una de esas personas y nos contaba la historia de cómo tuvo que crecer en un orfanato y ver morir a sus padres y hermanos”, cuenta Zakaryan.

El aniversario, hoy más que nunca, parece estar precedido por la polémica. Recientemente el papa Francisco hizo alusión a la fecha en una misa en la basílica de San Pedro, condenando los hechos y reconociéndolos como un genocidio. La reacción de las autoridades turcas no se hizo esperar: el representante del Vaticano en Ankara fue convocado por el gobierno turco para pedirle explicaciones sobre la alusión. “Las declaraciones del papa están alejadas de la realidad histórica y legal”, señaló el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu. Por su parte, el Parlamento Europeo se ha sumado al reclamo de que Turquía asuma su pasado y reconozca los hechos. La presión también ha recaído sobre el presidente Barack Obama, pues aunque Estados Unidos no hace parte de la lista de países que reconocen el genocidio armenio, según explican expertos, Turquía es crucial en su política en Oriente Medio.

“Es importante que el mundo se familiarice con el genocidio armenio para darse cuenta de por qué nuestra diáspora es una de las más grandes del mundo. Al reconocer el genocidio todos los estados le muestran a Turquía que es vergonzoso ocultar la historia”, recalca Vahan Zakaryan al recordar que a la fecha sólo 22 países han reconocido oficialmente el genocidio. En esa lista no se encuentra Colombia, pese a que en ella ya hay algunos países latinoamericanos y que, paradójicamente, la historia del nombre de ciudades como la capital del Quindío estén relacionados con algunos otros hechos padecidos por los armenios, según cuentan algunos historiadores y el Instituto Municipal de Cultura de Armenia, entre otros.

El dolor del genocidio sigue latente en este país del Cáucaso Sur y el llamado es claro para personas como Ani Karapetian, periodista del portal Asekose de Yerevan. “Como cualquier crimen internacional es momento de que Turquía reconozca lo hecho. Cada armenio, después de las escenas negras que dejó esta historia, sólo tiene un sueño y es obtener la verdad”, recalca en entrevista con este diario, y añade que no sólo es asunto de memoria y reparación. “El reconocimiento por parte de la comunidad internacional es vital para garantizar la justicia y rendición de cuentas, y para fortalecer la jurisprudencia mundial hacia la prevención de nuevos actos de genocidio”, recalca Karapetian, quien espera que este aniversario muestre al mundo la historia de millones y “su sufrimiento oculto hasta ahora”.

“La barbarie, el salvajismo y la irracionalidad se vieron encarnadas en aquellos turcos que mutilaron, exterminaron, usurparon y blandieron su hacha contra la razón. A pesar de todo, no es venganza lo que reclamamos, porque estamos a salvo de las ínfimas pasiones. Pero si nuestros antepasados sufrieron la fuerza irrefrenable de la brutalidad criminal y, sin embargo, siguieron predicando el amor, nuestra obligación es no olvidar”, se lee en uno de los apartes publicados en memoria del 24 de abril de 1915 por la ONG Genocidio Armenio.

 

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