Arranca el referéndum egipcio

Este sábado tendrá lugar el referéndum constitucional en Egipto.

Una mujer sostiene un cartel en el que se lee, en árabe: “No a la Constitución”, en la cairota plaza Tahrir, cuna de la Primavera Árabe. /EFE
Una mujer sostiene un cartel en el que se lee, en árabe: “No a la Constitución”, en la cairota plaza Tahrir, cuna de la Primavera Árabe. /EFE

El pueblo votará sobre el borrador de la nueva Carta Magna, que marcará la transformación del país tras el derrocamiento del exdictador Hosni Mubarak. La oposición ha llamado a no votar, por falta de garantías y porque considera a la Constitución violadora de los derechos humanos.

La coalición opositora del Frente de Salvación Nacional amenaza con boicotear el referéndum y exige que la consulta se realice en un solo día y haya total supervisión judicial sobre la misma. Esa supervisión se ha hecho imposible desde que algunos magistrados del Club de Jueces se negaran a vigilar el proceso. Debido a la falta de jueces, fue necesario dividir en dos la jornada.

La oposición rechaza el borrador constitucional por haber sido aprobado en la Asamblea Constitucional, en la que hay una mayoría islamista. La población laica reclama que el borrador sea acordado primero en un consenso nacional.

El presidente Mohammed Morsi es el representante de los Hermanos Musulmanes; su legitimidad depende en buena parte de los islamistas y los salafistas egipcios, por lo cual no debe esperarse una constitución secular ni similar a las de las democracias occidentales.

En efecto, la Carta Magna propuesta por Morsi declara el islam como la religión del Estado y la Ley Musulmana como la fuente de la legislación. El texto garantiza la libertad de la práctica de culto religioso y la construcción de lugares de culto para las religiones monoteístas (islam, judaísmo, cristianismo), pero no para religiones minoritarias como la Bahai.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha expresado su preocupación frente a la nueva Constitución, por la falta de una referencia a los tratados internacionales de derechos humanos que Egipto ha ratificado. Ha dicho que el texto “no prohíbe de forma explícita la discriminación por razones de género, sexo, origen o religión”, tampoco que garantiza totalmente la libertad de expresión y no prohíbe del todo el juicio de civiles en tribunales militares. La Comisión Internacional de Juristas (CIJ) pidió ayer la retirada del proyecto de Constitución.

Pese a las dudas, Morsi está decidido a celebrar el referéndum, que se convertirá en el primer gran examen de su gobierno. Las fuerzas militares intentarán mantener el orden de la jornada, aunque es previsible que se produzcan enfrentamientos entre opositores e islamistas. Al menos diez personas han muerto en manifestaciones previas.