Violencia en México aviva discusión sobre la legalización de las drogas

El país centroamericano contempla esta propuesta como una alternativa a la lucha armada.

La violencia exponencial generada por la acción del crimen organizado en México ha avivado en los últimos días el debate en torno a la legalización de las drogas en el país como una alternativa a la lucha armada.

El "debate", que de momento no pasa de ser más que declaraciones aisladas de políticos, legisladores, periodistas y varias ONG, inició el pasado día 3, cuando el presidente de México, Felipe Calderón, dijo en un foro sobre seguridad que está en contra de la legalización de las drogas pero no se opone a su debate.

Desde entonces los medios de comunicación locales se han dedicado a registrar declaraciones de todos los personajes relevantes de la vida pública sobre el tema.

Por ejemplo, las asociaciones civiles Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal y el Movimiento Blanco afirmaron en un comunicado conjunto que la legalización de las drogas es una "cortina de humo".

La propuesta de legalización de las drogas para erradicar la violencia en el país "es equivocada porque se basa en una profunda incomprensión del problema que vive México y en eludir su causa central, que no es otra que la pérdida del monopolio de la fuerza por parte del Estado", argumentaron las dos organizaciones ciudadanas, unas de las más prestigiadas en temas de seguridad.

El pasado sábado, en declaraciones a la emisora de radio colombiana Caracol, Calderón indicó que "liberar completamente el mercado de drogas" y la reducción de precios que eso conllevaría, "son dos factores que van a impulsar a millones y millones de jóvenes a consumir drogas".

Por esa razón, los países que legalicen "tendrían que pagar el precio de ver quizá perdidas varias de sus generaciones en manos de las drogas", indicó.

"Yo digo que las adicciones son la esclavitud del siglo XXI", y esa esclavitud no la puede permitir para México, manifestó.

Además, el mandatario señaló que "si no hay una política generalizada, universal, de legalización en el mundo, y principalmente en el mayor consumidor de drogas del mundo que es nuestro vecino Estados unidos, pues entonces ni siquiera hay las ventajas económicas porque el precio se determina en el mercado estadounidense que es la economía dominante".

Por su parte, el ex presidente de México Vicente Fox (2000-2006) pidió el fin de semana en su blog "legalizar la producción, distribución y venta de las drogas".

"Legalizar en este sentido, no quiere decir que las drogas sean buenas o no dañen a quien las consuma, este no es el propósito", sostuvo el ex mandatario, del mismo partido de Calderón.

"Más bien tenemos que verlo como una estrategia para golpear y romper la estructura económica que les permite a las mafias generar enormes ganancias en su comercio que a su vez, les sirven para corromper e incrementar sus cotos de poder", agregó Fox.

A su juicio, "en los países en los que ya se ha implementado esta estrategia, no se ha elevado el consumo significativamente", y "además se grava la venta con altísimas tasas impositivas, como es el caso del tabaco, destinando estos ingresos a atacar la adicción, la reducción del consumo y la rehabilitación".

La discusión en torno al tema de legalización de las drogas en el país latinoamericano surge en un momento en que el Gobierno busca dar un giro a su estrategia de lucha contra el narcotráfico mediante la creación de una policía única para cada estado y eliminar a las municipales.

Para el Ejecutivo esos organismos son necesarios, dada la incapacidad manifiesta de los 196.030 policías estatales, 26.928 agentes ministeriales estatales y 165.510 policías municipales para combatir al narcotráfico en el país.

Desde que asumió el poder en diciembre de 2006, el presidente de México, Felipe Calderón, declaró la guerra a las distintas y poderosas organizaciones narcotraficantes del país.

El crimen organizado, según cifras oficiales, ha dejado en México 28.228 muertos hasta el pasado 29 de julio, desde que Calderón asumió el poder.