El 79% de hijos de inmigrantes ilegales nació en EE.UU.

Pocos los han tenido antes de partir a ese país. Congresistas proponen no darles la nacionalidad así nazcan allí.

Un 79% de los niños de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos nacieron en ese país, por lo que son ciudadanos norteamericanos, según reveló este miércoles un informe del centro de investigación Pew Hispanic Center. "Cerca de cuatro de cada cinco (79%) de los 5,1 millones de niños (menores de 18 años) de inmigrantes indocumentados nacieron en este país y por ende son ciudadanos estadounidenses", señaló el informe de Pew, que se basa en datos del censo de 2009.

"En total, 4 millones de niños nacidos en Estados Unidos de inmigrantes indocumentados vivían en este país en 2009, junto a 1,1 millones de niños de inmigrantes indocumentados nacidos fuera de Estados Unidos", señaló el informe.

Dentro del debate sobre el sistema migratorio, uno de los temas que ha dominado la campaña de cara a las elecciones legislativas de noviembre, congresistas republicanos han esbozado la posibilidad de revisar una enmienda constitucional que garantiza la ciudadanía a toda persona nacida en Estados Unidos. De hacer dicha enmienda, estas personas no serían consideradas estadounidenses así nazcan allí.

Esos legisladores alegan que esa disposición constitucional, garantizada desde 1864, alienta a los indocumentados a ir a Estados Unidos y tener hijos. Según el estudio de Pew, la gran mayoría de la población indocumentada en Estados Unidos, calculada en unos once millones de personas, vive en lo que se llama un "estatus familiar mixto", es decir, que comprende al menos un miembro de la familia que es ilegal y al menos un miembro ciudadano estadounidense.

El centro de análisis recordó un estudio que realizó en junio que reveló que 56% de los estadounidenses estaban en contra de modificar el derecho constitucional a la ciudadanía de los nacidos en el país. El gobierno de Barack Obama impulsa una reforma migratoria integral, que abra la vía para la legalización de los indocumentados, en su mayoría hispanos, pero la iniciativa no ha tenido mayores avances en el Congreso, donde ya fracasaron intentos similares en 2006 y 2007.