Rechazan quitar nacionalidad a hijos de inmigrantes ilegales nacidos en EE.UU.

Sector republicano busca que no los consideren estadounidenses así nazcan en ese país.

La secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Janet Napolitano, calificó este viernes de “errónea” la idea republicana de reformar la Constitución para impedir que los niños nacidos en el país de padres indocumentados obtengan automáticamente la ciudadanía estadounidense.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Napolitano se refirió a la campaña, encabezada por el senador republicano de Carolina del Sur Lindsey Graham, para revisar la decimocuarta enmienda de la Constitución, que establece que “todas las personas nacidos o naturalizadas en Estados Unidos” son ciudadanas del país.

“La decimocuarta enmienda consagra, desde hace más de 150 años, la protección igualitaria y el debido proceso, dos cosas que no creemos que deban alterarse”, dijo Napolitano. “Cualquier idea de enmendar la Constitución es sencillamente errónea”, añadió.

El senador Graham, antes partidario de una reforma migratoria integral, dijo a finales de julio que posiblemente presentará una medida para reformar la enmienda, que fue ratificada tras el fin de la Guerra Civil estadounidense para que los estados no pudiesen negar la ciudadanía a los esclavos.

Para Graham, “no tiene sentido” otorgar la ciudadanía automática a los hijos de quienes cruzan ilegalmente la frontera hacia EE.UU. en violación de la leyes migratorias en vigor. El líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, y los senadores John McCain y Jon Kyl también han mostrado su apoyo a la posibilidad de que el Congreso debata en audiencias la viabilidad de reformar la Constitución.

En cualquier caso, una enmienda a la Constitución tendría que ser aprobada por dos terceras partes en ambas cámaras del Congreso y además tendría que ser ratificada por tres cuartas partes de las legislaturas estatales, en un largo y complejo proceso legislativo.

“Un proceso para enmendar la Constitución llevaría mucho tiempo. Lo que necesitamos es un poco de liderazgo para tener una reforma migratoria”, señaló este viernes el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en la conferencia de prensa posterior a la firma de una ley de 600 millones de dólares para aumentar la seguridad en la frontera.

El 8 por ciento de todos los bebés nacidos en 2008 en Estados Unidos eran hijos de al menos un padre indocumentado, un porcentaje que dobla el de la población adulta sin papeles, que se calcula en un 4 por ciento, según un informe publicado el miércoles por el centro de estudios Pew Hispano.

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