Comenzó operativo de rescate de 33 mineros chilenos atrapados

Se iniciaron las perforaciones del ducto por el cual se espera que sean traídos a las superficie.

La operación de rescate de los 33 mineros atrapados en un yacimiento en Chile hace 25 días comenzó este lunes con el inicio de las perforaciones del ducto por el cual serán llevados a la superficie, en un operativo que llevará de tres a cuatro meses.

Las perforaciones se iniciaron a las 9:25 de la noche del lunes, con el inicio de la escavación de los primeros 15 metros del ducto de unos 700 metros de extensión total por donde saldrán hacia la superficie los mineros, confirmó a la AFP una fuente del Gobierno que pidió no ser citada.

Los trabajos están a cargo de la poderosa máquina Strata 950, utilizada regularmente para realizar ductos de ventilación o chimeneas.

El orificio tiene un diámetro de unos 33 cm, que luego por medio de un rodillo con cabezal será ensanchado hasta los 66 cm. Por ese reducido espacio, serán izados uno a uno a la superficie los mineros, que durante el tiempo que duren las tareas deberán evitar subir de peso.

"La primera etapa consiste en una perforación de aire reverso, con el uso del martillo, que expulsa la tierra hacia la superficie, y que hará un orificio de unos 33 cm. Terminada esa tarea viene la segunda etapa de 'escareado', que consiste en ensanchar ese orificio con el uso de un rodillo con cabezal", explicó a la AFP Jorge Sanhueza, ingeniero de la estatal Codelco, que apoya las labores.

El rescate final -previsto para entre tres o cuatro meses más- se hará de noche para que la luz no dañe a los mineros, y tendrá una duración total de tres a cuatro días, ya que sacar a cada uno de los mineros desde las profundidades tardará un promedio de dos horas.

Los mineros atrapados colaborarán con las labores de rescate. En una primera etapa han enviado a la superficie información topográfica acerca del punto donde se hará la perforación guía y luego trasladarán el material excedente.

"Ellos han estado colaborando. Allí tienen al topógrafo que nos ha permitido tener información clara del estado de la mina", dijo Sanhueza.

"Una vez que se termine de hacer el pozo guía y empiece el ensanchamiento, ellos van a tener que movilizar el material que va a ir descendiendo. Ellos tienen equipos y es una labor que pueden desarrollar sin mayor complejidad", agregó.

Los mineros pudieron hablar el domingo por primera vez con sus familias a través de un teléfono que los conecta directamente con la superficie desde el fondo de la mina donde se encuentran atrapados desde el 5 de agosto.

El pequeño diálogo, de no más de un minuto, emocionó a sus familias, que se mantienen en las afueras del yacimiento desde el día del derrumbe y han prometido no moverse de allí hasta que todos sean rescatados.

En la superficie también los otros mineros del yacimiento San José --cerca de 300 trabajadores que tras el derrumbe quedaron sin trabajo-- reclamaron al gobierno no ser olvidados y que los ayude a gestionar el pago de sus sueldos.

Todos deben marcar tarjeta religiosamente y cumplir con su horario de trabajo aunque no hagan nada, para evitar que la empresa tenga una excusa legal que justifique su despido.

El ministro de Minería, Laurence Golborne, dijo que el Gobierno no podía asegurar el pago de sus sueldos pero que intentará reubicar en otras faenas y labores a los trabajadores.

Los dueños de la mina, Marcelo Kemeny y Alejandro Bohn, han reconocido una difícil situación financiera tras la paralización de uno de sus principales activos, lo que podría llevarlos a declarase en quiebra.

La justicia chilena les retuvo el jueves pasado 1,8 millones de dólares que el Estado debía pagarles por compra de cobre, como medida precautoria para asegurar el pago de futuras indemnizaciones.

El gobierno ha dicho además que el monto de la operación de rescate de los mineros -que se estima abarcará varios millones de dólares- será cobrada íntegramente a los dueños del yacimiento, que según sus trabajadores tenía serios problemas de seguridad.

En el ámbito de la salud, el lunes se iniciaba la etapa de "mantención" física y psicológica de los mineros, para tenerlos en óptimas condiciones al interior del yacimiento, donde están a oscuras, sometidos a una alta humedad y una temperatura media de unos 30º C.