Crisis económica redujo número de divorcios en España

La pérdida del empleo o las dificultades para vender la vivienda familiar, algunos de los factores.

La pérdida del empleo o las dificultades para vender la vivienda familiar son factores que impulsan a una pareja a posponer la decisión de separarse, según los expertos, que destacan cómo la crisis económica que sufre España ha influido en el descenso del número de divorcios.

Las cifras oficiales muestran un mensaje claro: con la llegada de la crisis las parejas se divorcian menos en España.

En 2009, un año en el que España se mantuvo en recesión y la tasa de desempleo se acercó al 19 por ciento, se produjeron 106.166 disoluciones de matrimonios, un 10,7 por ciento menos que en el año anterior, con lo que continúa la disminución de las rupturas ya iniciada en 2007.

El mayor número de separaciones y divorcios se produjo en la franja de edad entre 40 y 49 años, tanto en hombres como en mujeres, y la duración media de los matrimonios disueltos fue de 15,6 años, según los últimos datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

"Estamos en un momento de incertidumbre, de inquietud por parte de las familias, y decisiones importantes que podían tomarse, como la disolución familiar por causa de un divorcio, pueden posponerse", explicó a Efe el sociólogo Roberto Barbeito.

Y ello, entre otras razones, "por la dificultad de vender una casa o atender las responsabilidades de la crianza de los hijos", añadió Barbeito, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

También el abogado Luis Zarraluqui, que dirige el despacho especializado en derecho matrimonial más importante de España, ve la sombra de la crisis tras el descenso de rupturas matrimoniales.

"Hay gente que, en situaciones difíciles, pospone cualquier determinación, por ejemplo, porque se encuentran en paro. Gente que está pensando en rehacer su vida y lo tiene que aplazar porque no puede hacer frente" al coste de ese cambio, señaló.

El letrado destaca la vivienda como uno de los asuntos más espinosos en una separación.

Por un lado, porque aunque la pareja haya llegado a un acuerdo de vender la casa, la crisis inmobiliaria que sufre España hace "muy difícil" encontrar un comprador en estos momentos.

Pero, además, porque la adjudicación del uso de la vivienda va ligada a la custodia de los hijos, por lo que hay casos en los que en la discusión por los niños "hay un móvil de segunda mano", apuntó Zarraluqi.

"En vez de tener un pan debajo del brazo, los niños tienen un piso", subrayó.

La crisis económica lleva también a recurrir a la justicia para modificar los términos de la separación. Personas que antes podían afrontar el pago de "unas pensiones de cierta holgura, ahora no tienen más remedio que pedir que se les reduzca", agregó.

O a vivir "situaciones muy difíciles de mantener", como volver a casa de los padres o convivir bajo el mismo techo con su pareja cuando "ha desaparecido el amor o el cariño", indicó, por su parte, la psicóloga Trinidad Bernal, pionera en mediación familiar en España.

"Hay muchas parejas que están conviviendo en el mismo hogar pero sin relación afectiva, puesto que se ha roto. Pero están prisioneros de su hogar, de su patrimonio y de su trabajo", coincidió Barbeito.

Situaciones que, según los expertos, fomentan aún más el deterioro de la relación y pueden desencadenar casos de violencia familiar.

"No nos engañemos. Muchas de las violencias son reacciones irracionales, pero provocadas por situaciones que son dramáticas", opinó Zarraluqui.

Pero los expertos también están de acuerdo en que las estadísticas de divorcios no reflejan toda la realidad, ya que no muestran el número creciente en España de parejas que no se casan y, por tanto, "tampoco se separan oficialmente", indicó Bernal.

También recuerdan que la crisis económica es un factor que retrasa la decisión de separarse, pero eso no significa "que no lo vayan a hacer" más adelante, dijo la experta en mediación.

Porque, como resume Zarraluqui, "cuando la gente se divorcia, se separa o rompe su pareja es porque no puede más".