Fuga de petróleo en Golfo de México quedará sellada este viernes

La mancha de crudo le ha costado hasta ahora 8.000 millones de dólares a la petrolera BP.

Cinco meses después del drama, el grupo británico BP empezó este viernes a inyectar cemento en el pozo responsable de la marea negra en el Golfo de México, última etapa de la operación para sellar definitivamente la fuga de crudo antes del fin de semana.

"La operación de bombeo comenzó a las 13H30 (18H30 GMT) y está previsto que dure algunas horas" más, informó a la AFP un portavoz de BP.

"Esperamos sellar completamente la fuga MC252 el sábado", había informado antes la compañía en un comunicado.

La inyección de materiales y cemento permitirá sellar definitivamente el pozo por debajo del nivel del yacimiento (4.000 metros al fondo del mar), en el marco de una operación bautizada "bottom kill" (eliminación desde el fondo).

Las autoridades estadounidenses anunciaron el jueves que los ingenieros que trabajan en el sitio habían logrado unir el pozo de auxilio con el pozo dañado.

La perforación del pozo de auxilio -y de un segundo por precaución - comenzó casi inmediatamente después de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon del 20 de abril, que dejó 11 operarios de BP muertos y derivó dos días después en el hundimiento de la estructura y el derrame de 4,9 millones de barriles (780 millones de litros).

El derrame terminó el 15 de julio cuando se instaló una tapa al nivel de la salida del pozo en el fondo del mar y luego se cimentó el conducto. Pero en ese entonces, las autoridades consideraron que la operación "bottom kill" seguía siendo necesaria.

La perforación de los pozos de auxilio había sido interrumpida hace más de un mes a causa de la amenaza causada por una tormenta tropical, y se reinició a comienzos de esta semana.

El sellado definitivo del pozo cerrará un capítulo de la peor marea negra de la historia de Estados Unidos. El segundo capítulo corresponde a la cuestión judicial y financiera.

El derrame contaminó a las costas de varios estados y perjudicó a numerosos estadounidenses, en especial a pescadores y comerciantes de las playas del Golfo de México.

La investigación sobre las causas del accidente continúa y BP anunció recientemente que pretendía defenderse con uñas y dientes, aludiendo que las responsabilidades eran compartidas y señaló con el dedo a las otras compañías que trabajan en la plataforma, como Transocean o Halliburton.

La mancha de crudo le ha costado hasta ahora 8.000 millones de dólares al grupo BP. Además, la compañía aceptó crear un fondo de 20.000 millones de dólares para indemnizar a las víctimas de la marea negra.

Según documentos judiciales hechos públicos esta semana, la administración estadounidense no excluye condenar a BP con una ley que protege la limpieza del agua. La ley le permite reclamar al menos 1.100 dólares por barril derramado, en total serían más de 5.000 millones de dólares.

El caso también tiene consecuencias para el conjunto del sector. El Golfo de México es el principal sitio de extracción petrolera estadounidense y produce un cuarto del petróleo y gas consumido en el país, según un estudio.

La administración de Barack Obama reveló el miércoles una nueva reglamentación que obliga a las compañías petroleras de la zona a tapar los pozos inactivos de manera definitiva y desmontar las plataformas abandonadas.

En la zona hay cerca de 3.500 pozos inactivos que actualmente están obturados por válvulas de seguridad menos fiables que las tapas definitivas.

Unos 40.000 pozos fueron perforados en el Golfo de México desde 1947.

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