Brasil se alista para elegir presidente

Todo parece indicar que Dilma Rousseff ganará, pero no podrá evitar la segunda vuelta.

La candidata oficialista a la Presidencia brasileña, Dilma Rousseff, frenó su caída en los sondeos electorales y, aunque mantiene una amplia ventaja sobre sus rivales, aún no se descarta que tenga que disputar una segunda vuelta, según una encuesta divulgada este jueves.

Si las elecciones fueran hoy, Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) tendría el 47% de la intención de voto, mientras que José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) obtendría el 28% y Marina Silva, del Partido Verde (PV), el 14%, según una encuesta de la firma Datafolha divulgado hoy por el diario Folha de Sao Paulo.

En la encuesta anterior, Rousseff tenía el 46% y Serra y Silva los mismos porcentajes de la encuesta de hoy para las elecciones presidenciales del próximo domingo, Si se tienen en cuenta solo los votos válidos (excluidos los en blancos y los nulos) la intención de voto por Rousseff, que había caído del 57% hace quince días al 51% el lunes, subió al 52% el miércoles, según el sondeo.

La ventaja de Rousseff, apoyada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre todos sus rivales juntos, que había caído de 14 puntos porcentuales hace quince días a solo dos el lunes, se mantiene igual. Como la encuesta tiene un margen de error de dos puntos porcentuales, la intención de voto por la aspirante oficialista, teniendo en cuenta solo los votos válidos puede estar en el 50%, es decir en el límite de la mitad más uno necesarios para ser elegida sin necesidad de una segunda vuelta.

La legislación electoral brasileña prevé una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados, que se realizaría el 31 de octubre, en caso de que ninguno de los aspirantes obtenga más de la mitad de los votos válidos en la primera.

Hasta la semana pasada, Rousseff, gracias a la popularidad de Lula, era considerada como favorita para imponerse en las elecciones del domingo sin necesidad de una segunda vuelta, pero los sondeos de esta semana, tanto de Datafolha como de los institutos Ibope y Sensus, comenzaron a admitir esa última posibilidad.

Según Datafolha, que consultó 13.195 electores en 480 municipios entre el martes y el miércoles, mientras que Rousseff consiguió detener su bajada en los sondeos, su principal rival, José Serra, perdió un punto porcentual y quedó con una intención del 31% de los votos válidos.

Serra, ex gobernador de Sao Paulo, lideraba todas las encuestas hasta hace unos meses cuando Lula, con una popularidad récord, comenzó a participar directamente en los mítines de Rousseff, escogida por él a dedo para sucederle.

La tercera en las encuestas, la senadora Marina Silva, también perdió un punto porcentual en su favoritismo, al pasar del 16% de los votos válidos el lunes al 15% el miércoles. El favoritismo de Rousseff empezó a caer desde que comenzaron a salir en la prensa denuncias de abuso de poder y de tráfico de influencias que salpican a allegados suyos, como su ex asesora Erenice Guerra.

Guerra, que sustituyó a Rousseff como ministra de la Presidencia en marzo pasado y fue durante mucho tiempo el brazo derecho de la candidata, tuvo que renunciar al cargo hace dos semanas ante las denuncias de que sus familiares supuestamente intermediaban contratos públicos.

Según Datafolha, en caso de una eventual segunda vuelta, Rousseff vencería con el 52% de los votos frente al 39% de Serra.