Alcalde de París propondrá al Dalai Lama como ciudadano de honor

El alcalde de París, Bertrand Delanoë, anunció que propondrá al líder tibetano, Dalai Lama, como “ciudadano de honor” de la capital francesa, un “homenaje a un combatiente de la paz” y también una forma de apaciguar una situación turbulenta.

El nombramiento del líder budista será propuesto el próximo lunes en el pleno del Ayuntamiento, en el que los socialistas de Delanoë cuentan con una mayoría cómoda. El alcalde destacó que el Dalai Lama, premio Nobel de la Paz, “siempre supo anteponer al abuso de la fuerza la serenidad y la tolerancia”.
 
Con su nombramiento como ciudadano de honor de París, Delanoë quiere mostrar su “solidaridad” y apoyo “fraternal al pueblo tibetano” en su búsqueda por defender “sus derechos más elementales, su dignidad, su libertad o, simplemente, su vida”.
 
Para el alcalde de París, el líder tibetano aparece como “el punto de equilibrio que impedirá que la situación degenere” y que “por su fuerza moral” será “un elemento importante del diálogo y la paz”.  “Con este espíritu y en un periodo incierto y revuelto, París quiere enviar un mensaje de calma”, aseguró.

La iniciativa de nombrar al Dalai Lama ciudadano de honor de París coincide con un momento de cierta preocupación en Francia por los llamamientos que circulan por internet para que se boicoteen en China los productos galos, lo que afecta, sobre todo, al distribuidor Carrefour, muy presente en el país.

Estos llamamientos al boicot fueron lanzados tras las manifestaciones registradas en París durante el paso de la antorcha olímpica y las amenazas del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de no acudir a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos si las autoridades chinas no dialogan con el Dalai Lama.

El Ministerio francés de Asuntos Exteriores minimizó el efecto de los llamamientos al boicot de marcas francesas, que según la portavoz de la diplomacia, Pascale Andéani, proceden “de una pequeña minoría” y no tienen ningún efecto en las relaciones económicas entre ambos países.

China se había negado la víspera a condenar esos llamamientos al boicot con el argumento de que “la amistad precisa de esfuerzos de las dos partes”.

Andréani afirmó que “Francia y China tienen relaciones estrechas en todos los campos y, sobre todo, en el económico” y aseguró que París “escucha al pueblo chino, un pueblo amigo”.

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