Arrestan a ex líder serbio Radovan Karadzic

El dirigente serbio Radovan Karadzic, supuesto arquitecto de las peores masacres en Europa desde la segunda guerra mundial, fue detenido luego de más de una década como prófugo, dijeron el presidente del país y el tribunal de las Naciones Unidas para la ex Yugoslavia.

El tribunal lo calificó como el supuesto cerebro detrás de "escenas infernales, escritas en las peores páginas de la historia humana". Los fiscales sospechan que eludió a sus perseguidores con la ayuda de nacionalistas serbio bosnios y una serie de disfraces.

"Este es un día muy importante para las víctimas que han esperado su arresto durante una década", dijo el jefe de fiscales del tribunal, Serge Brammertz. "Claramente demuestra que nadie está fuera de la ley y que tarde o temprano todos los fugitivos serán llevados a la justicia".

La oficina del presidente serbio Boris Tadic dijo que Karadzic, de 63 años, fue detenido la tarde del lunes en "una acción de los servicios de seguridad serbios" y llevado ante el juez investigador de la corte nacional de crímenes de guerra, lo cual indicaría que es inminente su extradición a la Corte de Crímenes de Guerra de las Naciones Unidas en La Haya, Holanda.

Una fuente policial serbia, quien habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a hablar con los medios de comunicación, dijo que Karadzic fue arrestado en un suburbio de Belgrado después de que un servicio de inteligencia extranjera dio un aviso y tras semanas de vigilancia de la casa donde se ocultaba.

La Unión Europea afirmó en un comunicado que el arresto "ilustra el compromiso del nuevo gobierno de Belgrado a contribuir con la paz y la estabilidad en la región de los Balcanes".

La esposa del fugitivo, Ljiljana, dijo a The Associated Press en una entrevista telefónica desde su casa en Pale, el antiguo bastión de Karadzic cerca de Sarajevo, que su hija Sonja le había llamado a medianoche.

"Cuando el teléfono sonó sabía que algo estaba mal. Estoy trastornada, confundida. Al menos ahora sabemos que está vivo", dijo Ljiljana Karadzic. La entrevistada rechazó hacer otras declaraciones.
Fuerzas especiales de la Gendarmería serbia fueron destacadas alrededor del tribunal de crímenes de guerra en Belgrado, aparentemente por temor a las reacciones de los nacionalistas que consideran a Karadzic un héroe de guerra.

"No se rindió; ése no es su estilo" , dijo su hermano Luka Karadzic frente a la corte.

Decenas de partidarios de Karadzic se reunieron cerca del edificio mientras coreaban "¬Karadzic héroe!" y "¬Tadic traidor!" Varios de ellos fueron arrestados tras atacar a periodistas frente al tribunal.

En Sarajevo, la capital bosnia, las calles del centro se llenaron de automóviles que hacían sonar sus bocinas y multitudes eufóricas de musulmanes bosnios festejaron en arresto.

El centro de la ciudad habitada por diversas etnias fue sitiado durante años por nacionalistas serbios. Operaban desde su bastión en Pale por encima de la ciudad, y desde allí bombardeaban el centro de Sarajevo, provocando el hambre de sus habitantes. Estos sólo lograron mantenerse con vida gracias a un pequeño suministro alimenticio proporcionado por donantes de la ONU y fuerzas de paz.

El tribunal acusó formalmente a Karadzic por cargos de genocidio en 1995, y encabezó la lista de los hombres más buscados por esa institución por más de una década, en la que supuestamente recurrió a disfraces altamente elaborados para evadir la ley.

Karadzic y su comandante militar, el general Ratko Mladic, enfrentan también cargos por instigar al homicidio sistemático, tortura, encarcelamiento y expulsión de los ciudadanos que no eran serbios durante la guerra de 1992 a 1995.

Se estima que al final de la guerra en Bosnia murieron 250.000 personas y otros 1,8 millones fueron desplazados de sus hogares.

Serbia enfrentaba una gran presión por parte de la Unión Europea para entregar a los sospechosos ante el tribunal internacional.

Si Karadzic es extraditado al tribunal en la Haya, será el cuadragésimo cuarto sospechoso serbio presentado ante ese tribunal, entre los que se encuentra el presidente Slobodan Milosevic, que fue destituido en el 2000 y murió en el 2006 durante su juicio por crímenes de guerra.

"Este es un día muy importante para las víctimas que han esperado este arresto más de una década. Es también un día importante para la justicia internacional porque demuestra claramente que nadie está por encima de la ley y que tarde o temprano todos los fugitivos serán llevados ante la justicia", afirmó el fiscal Brammertz.

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