BM anuncia acuerdo de seguridad alimentaria

Luego de que Latinoamérica expresara el domingo su profunda preocupación por el incremento de los precios internacionales de los alimentos y las materias primas, el organismo multilateral anunció un acuerdo internacional sobre un Nuevo Trato para una Política Mundial de Alimentos.

El Banco Mundial anunció el domingo un acuerdo internacional a fin de delinear un Nuevo Trato para una Política Mundial de Alimentos y pidió a países donantes cumplir pronto sus compromisos de completar un faltante de 500 millones de dólares en las Naciones Unidas destinado a amortiguar el hambre en el mundo.
   
El presidente del Banco, Robert Zoellick, dijo que el acuerdo se dio en el Comité de Desarrollo, el panel que fija las políticas del Banco y que se reunió en Washington como parte de las asambleas de gobernadores que realizó la institución este fin de semana conjuntamente con el Fondo Monetario Internacional.

“He venido a estas reuniones subrayando la vital importancia del lanzamiento del Nuevo Trato” , dijo Zoellick en una rueda de prensa, compareciendo al lado del secretario mexicano de Hacienda, Agustín Carstens, presidente del comité. “Parte de ese trato, es encarar las necesidades inmediatas de crisis de quienes enfrentan hambre, malnutrición e incluso hambruna en el mundo” .

Carstens dijo que el Banco ha recibido la misión del comité de proporcionar asesoría técnica y de otra naturaleza para elaborar la nueva política y exhortó a los donantes cumplir sus compromisos para ayudar la cubrir la brecha de 500 millones de dólares en los actuales programas, identificada por el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.

Latinoamérica expresó el domingo su profunda preocupación por el incremento de los precios internacionales de los alimentos y las materias primas, y pidió al Banco Mundial poner en el centro de su agenda de desarrollo los "objetivos olvidados" del milenio sobre la lucha contra el hambre y malnutrición.

"Se requiere con urgencia de recursos adicionales de donantes para los programas de abastecimiento alimentario a fin de enfrentar la emergencia", dijo el ministro argentino de Economía Martín Lousteau. "El Banco puede apoyar en el diseño de programas de bienestar social y mecanismos alternativos para hacer más efectivo el acceso a los alimentos".

Similares pronunciamientos tuvieron el ministro brasileño de Hacienda Guido Mantega y el guatemalteco de Finanzas Juan Alberto Fuentes Knight, quienes al igual que su colega argentino hablaron ante el Comité de Desarrollo, el panel que fija las políticas del Banco Mundial.

Además de la representación de sus propios países, Lousteau lo hizo también por Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay. Mantega representó a Colombia, Ecuador, Haití, Panamá, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tobago y Filipinas; y Fuentes Knight estuvo por Costa Rica, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, España y Venezuela.

En la actual reunión de gobernadores, la primera de dos que el Banco realiza anualmente, la institución ha dedicado prácticamente toda su atención a la forma de enfrentar la crisis de alimentos, que unida a la de materias primas y la desaceleración de la economía mundial configuran, según su presidente, "una tormenta perfecta".

"Se requiere un nuevo pacto de políticas alimentarias", dijo Robert Zoellick, economista estadounidense que cree que parte del origen del problema está en la producción de biocombustibles. "Debemos hacer de la agricultura una prioridad".
Zoellick ha criticado el empeño de Estados Unidos y países de Europa para producir biocombustibles a partir de productos agrícolas, principalmente el maíz. Brasil, que está entre los principales productores en el mundo, produce biocombustibles de caña de azúcar.

Mantega dijo que la preocupación prioritaria del Banco con los países pobres debería conducir a mayores compromisos con los de mediano ingreso, donde vive el 70 por ciento de los pobres.

"Los países de mediano ingreso pueden ayudar a los países de bajo ingreso a través del comercio, la integración regional y la cooperación sur-sur", dijo. "El Banco debe establecer sociedades con países interesados de mediano ingreso en apoyo de los países de bajo ingreso, incluyendo áreas como la investigación agrícola, diseminación del conocimiento y mejores prácticas".

Fuentes Knight afirmó que el largo periodo de bonanza de la economía mundial "está próxima del final" con la actual coincidencia de crisis, lo cual se estaba viendo principalmente en las naciones ricas, donde en los últimos cinco años hubo un crecimiento promedio del 2,5% contra 7,0% de los países en desarrollo.

"La desaceleración y el alto grado de incertidumbre en la economía mundial en este momento crítico demandan al Banco Mundial redoblar sus esfuerzos para trabajar con los países en desarrollo en el mejoramiento de la resistencia de sus economías", afirmó. "Así se abriría el camino hacia tasas más altas de crecimiento sostenible y pondría a los países en la senda del logro de los objetivos de desarrollo del milenio".

Recordó que el mundo está en la mitad del plazo que se ha fijado para llegar a esas metas en el 2015, pero lo que se ha avanzado y las complicaciones del momento actual eran los mejores indicios de que "tenemos una urgente necesidad de incrementar esfuerzos".

Temas relacionados

 

últimas noticias