Camberra dará la residencia a iraquíes que trabajaron con tropas australianas

El Gobierno de Australia ofrecerá el permiso de residencia a unos 600 iraquíes que colaboraron con las fuerzas australianas desplegadas en Irak, para cumplir así con una obligación moral, dijo el ministro de Defensa, Joel Fitzgibbon.

Entre los iraquíes que tendrán la posibilidad de asentarse en Australia figuran traductores, intérpretes y otro personal local que ha trabajado para el contingente australiano, “Desempeñaron un papel muy importante en materia de protección y estrategia, y creemos que tenemos una obligación moral hacia ellos”, declaró el ministro.

Un equipo de funcionarios del departamento de Inmigración viajará a Irak y a países vecinos para hacer la selección de los candidatos y preparar sus solicitudes de residencia.

Fitzgibbon señaló también que cualquier iraquí que pueda sentirse amenazado en su país, y que cuyo caso no sea tomado en consideración por los funcionarios enviados a Irak, podrá solicitar asilo en Australia, que ofrece cada año 13 mil  plazas para refugiados.

Con esta medida, el Gobierno laborista del primer ministro, Kevin Rudd, no quiere repetir los errores que cometió en Vietnam, cuando una salida intempestiva de las fuerzas australianas del país asiático dejó atrás a cientos de vietnamitas que les habían ayudado.

Australia tiene previsto retirar a partir de este año y de forma gradual a los 1.500 militares que se encuentran en Irak desde el principio de la invasión liderada por Estados Unidos en marzo de 2003.

Las tropas fueron enviadas por el ex primer ministro conservador John Howard, amigo personal y aliado de George W. Bush.

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