En la Cumbre de México los presidentes hablan de alimentos y biocombustible

<p>El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó este sábado que es &quot;un pecado mortal&quot; hablar de producción de biocombustibles ante la escasez y los altos precios de los alimentos a nivel mundial.</p>

El mandatario dijo estar en contra de la política de producción de biocombustibles de Estados Unidos y de Brasil, y llamó "plan soñador" al del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales promotores de ese tipo de carburantes.

Ortega intervino en los trabajos de la X Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, que reúne a nueve naciones de la región mesoamericana, más Panamá y Colombia, y se celebra en la ciudad mexicana de Villahermosa, con la asistencia de varios presidentes.

"Los países centroamericanos no tienen las magnitudes como Brasil y Colombia para producir biocombustibles", anotó Ortega al señalar que su país está preocupado por "la producción de caña y de fríjoles".

"En Nicaragua es pecado mortal hablar del biocombustible", subrayó el mandatario nicaragüense, quien añadió que "en Brasil está de moda" el asunto pese a que con la producción de esos carburantes "está siendo amenazada la reserva del Amazonas".

"Deberíamos producir alimentos, es lo que más hace falta", enfatizó el gobernante. "Estamos en contra de los biocombustibles. Es grave que en Estados Unidos estén convirtiendo el maíz en combustible" porque "no están pensando en los pueblos sino en las ganancias", manifestó. Ortega se quejó también del alto precio del petróleo, del que dijo que "es sólo el reflejo de la tiranía del capitalismo global".

Tras Ortega habló el presidente colombiano, Álvaro Uribe, cuyo país ha apoyado la instalación de tres plantas de biocombustibles en Centroamérica. Uribe quiso hacer algunas acotaciones pero el mandatario anfitrión, el mexicano Felipe Calderón, pidió que los comentarios se dejaran para la sesión de diálogo y calificó de "apasionante" el tema de los biocombustibles.

El intercambio de opiniones se dio en un contexto marcado por las malas relaciones diplomáticas entre los Gobiernos de Ortega y Uribe, como consecuencia de hechos derivados del ataque colombiano a un campamento de la guerrilla de las Farc en territorio ecuatoriano el pasado primero de marzo.

Horas antes de estas intervenciones, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, que tuvo que dejar la cumbre por las muertes en un accidente de su ministro y viceministro del Interior, había propuesto que se dialogara con Ortega y Uribe para que superaran sus diferencias. Sin embargo, el gobernante colombiano declinó hoy, tras salir de una reunión bilateral con Calderón, comentar la posibilidad de ese encuentro con su colega nicaragüense.

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