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EE.UU. y Polonia mantienen vivas las negociaciones sobre el escudo antimisiles

El subsecretario de Estado norteamericano, Daniel Fried, se reunió este lunes en Varsovia con el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, en un nuevo intento de Washington para que Polonia acepte finalmente convertirse en la sede del escudo antimisiles de Estados Unidos.

El encuentro evidencia el esfuerzo de ambos países por mantener vivas las negociaciones, a pesar del enfriamiento que supusieron las declaraciones del primer ministro de Polonia, Donald Tusk, quien recientemente consideró "insuficiente" la oferta de la Casa Blanca a cambio del sí polaco, lo que situó a Lituania como principal alternativa para el emplazamiento de este sistema balístico.

"Ha sido una reunión positiva que supone un nuevo acercamiento con EE.UU. sobre la cuestión del escudo antimisiles", afirmó Sikorski tras conversar con Fried, quien visita Varsovia para asistir al funeral del eurodiputado y ex jefe de la diplomacia polaca Bronislaw Geremek.

Las negociaciones se extienden ya por más de un año, en el que se han sucedido encuentros y desencuentros, mientras que desde Washington aumenta la inquietud, ya que los planes estadounidenses pasan por cerrar el acuerdo antes del final del mandato de George Bush.

Por su parte, el ejecutivo polaco mantiene sus exigencias de más "seguridad para Polonia" como compensación por ser la sede de las bases de misiles, lo que se traduce en ayuda militar para renovar las fuerzas armadas polacas y la cesión de misiles tipo "Patriot" , unas pretensiones consideradas excesivas por los Estados Unidos.

La prensa polaca destacó que el jefe de la diplomacia polaca tiene como objetivo cerrar el acuerdo con el futuro gobierno norteamericano, lo que podría demorar la decisión de Varsovia hasta la salida del actual presidente Bush.

Los planes de EE.UU. contemplan la instalación de diez bases balísticas de interceptación en Polonia y un sistema de radar en la República Checa, con el objetivo de evitar posibles ataques que puedan partir de alguno de los países del llamado "Eje del mal".