Ejército de EE.UU. baja con tratamiento la mortalidad por hemorragias graves

El Ejército de EE.UU. desarrolló un tratamiento innovador para los soldados que han sufrido heridas internas graves, que no pueden comprimirse con torniquetes, y que mejora las probabilidades de supervivencia, informó el Servicio de Prensa de las Fuerzas Armadas (AFPS).

Este tratamiento, basado en la administración limitada de soluciones salinas, ha tenido un impacto notable en el tratamiento de combatientes, entre los que ha bajado la tasa de mortalidad del 65 al 17 por ciento.

“La Asociación Estadounidense de Cirujanos de Trauma ha calificado esta innovación como una de las mejoras más importantes en la atención de traumas en los últimos diez años”, dijo Michael Dubick, del Instituto de Investigación Quirúrgica.

El instituto centró su atención en los soldados que han sufrido heridas graves después de que un análisis de los resultados de autopsias mostró que el 70 por ciento de los militares muertos en combate pereció por hemorragias y que el 70 por ciento tenía una lesión que no podía apretarse.

La innovación involucra el uso de fluidos y productos de sangre por vía intravenosa para estabilizar la fisiología del paciente.

El método estándar consiste en la administración intravenosa de soluciones salinas en una cantidad tres veces mayor que el volumen de sangre del paciente.

En la mayoría de los casos este método es eficaz para los soldados heridos, pero en los que han sufrido lesiones más graves el enorme volumen de fluidos y sangre puede tener un efecto negativo, explicó Dubick.

“El cuerpo tiene una cantidad limitada de factores coagulantes”, explicó, “y un gran volumen de fluidos puede diluir esos factores lo cual reduce su capacidad para aminorar o detener el sangrado”.
 
La administración limitada de soluciones salinas impide que la presión sanguínea aumente demasiado y “reviente” los coágulos recién formados.

Además, se restablece el volumen de sangre usando plasma como el fluido principal de resucitación junto con células rojas.

Pero, en lugar de la norma de administración de cuatro medidas de células rojas por cada una de plasma “usamos una proporción de uno a uno”, dijo Dubick.

Así mismo, el experto dijo que el uso del factor coagulante “rFVIIa” , que se usa normalmente con hemofílicos, ha sido beneficioso al demostrar beneficios en el caso de soldados gravemente heridos.

La reducción de los fluidos administrados mejora a corto plazo las posibilidades de supervivencia del paciente y también ayuda en el tratamiento a largo plazo dado que “hay menos acumulación de fluidos en los órganos y los cirujanos tienen un mejor campo para la operación”, añadió Dubick.

El Ejército ya ha mantenido reuniones con representantes de 26 centros de asistencia médica y trabaja con otros 16 para la extensión del tratamiento a la población civil.