El desconocimiento y mala interpretación de la Biblia preocupa a los obispos

<p>Los obispos de la Iglesia Católica están preocupados por el desconocimiento entre los fieles de la Biblia y advierten del peligro de las varias interpretaciones &quot;fundamentalistas&quot; o equivocadas del Antiguo y Nuevo Testamento.</p>

Estas preocupaciones se recogen en el "Instrumentum Laboris" (documento de preparación) del próximo Sínodo, la reunión de los obispos que se celebrará del 5 al 26 de octubre en el Vaticano bajo el tema "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia".

El "Instrumentum Laboris", que fue hecho público este jueves por el Vaticano, se elabora con las respuestas a las preguntas ("Lineamenta") que la secretaría del Sínodo de Obispos envió el pasado año a las Conferencias episcopales de todo el mundo.

El texto, de 84 páginas, recoge los objetivos de los obispos para el próximo Sínodo, sus reflexiones, experiencias y dudas respecto al tema, que servirán de guía para las reuniones.

"La Biblia es el libro más traducido y difundido en el mundo, sin embargo no se lee mucho", señaló en la presentación del documento el Secretario General del Sínodo de los obispos, Nikola Eterovic.

La preocupación de los obispos encontró su confirmación en el último estudio realizado por el instituto italiano "Eurisko" para la Federación Bíblica Católica, que fue recordado hoy en el Vaticano, y en el que se revelaba el desconocimiento por parte de los católicos de la Biblia, su escasa lectura, y que más del 50 por ciento considera la "Sagrada Escritura" difícil de entender.

Por ello, en el "Instrumentum Laboris" los obispos advierten de "la necesidad urgente de superar la indiferencia, la ignorancia y la confusión sobre las verdades de la fe acerca de la Palabra de Dios"
Piden "coraje y creatividad" para renovar la enseñanza de la Biblia, que tenga en cuenta "el tiempo presente, las diferentes culturas y los contextos de vida actuales".

Asimismo, indican que es necesario relanzar la lectura de la Biblia, "considerada en su totalidad", en diferentes ambientes, aunque "privilegiando las celebraciones litúrgicas y en particular la Misa dominical".
Durante el Sínodo, los prelados llegados a Roma de todo el mundo debatirán la falta de preparación de algunos sacerdotes durante las homilías que explican los diferentes pasajes de la Biblia y estudiarán la posibilidad de que haya "cursos de actualización en la formación de los curas".

Otro de los asuntos a tratar durante la asamblea de los obispos será el de "los riesgos" de las "malas y arbitrarias" interpretaciones de los Testamentos.

Los obispos alertan en el documento de que algunos de estos riesgos llegan por parte de un "fundamentalismo cristiano" en el que, "por una parte, se manifiesta el deseo de permanecer fiel a los Testamentos y, por otra, se desconoce la naturaleza misma de los textos, incurriendo en graves errores y generando inútiles conflictos".

También señalan como "riesgo" las llamadas "lecturas ideológicas de la Biblia", que se basan en interpretaciones "espirituales, sociales y políticas".

Sobre este punto, los obispos afrontarán durante el Sínodo la llamada "Teología de la Liberación", criticada por la mayoría de la Iglesia y por el Papa Benedicto XVI por una hermenéutica diferente de la Biblia
El último Sínodo se celebró en octubre de 2005 bajo el título "La Eucaristía, fuente y culminación de la vida y de la misión de la Iglesia".

La incógnita vuelve a ser si en este Sínodo participarán los obispos chinos, a quienes el Gobierno de Pekín no autorizó su viaje a Roma en 2005.

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