El nuevo Patriarca Latino de Jerusalén fue entronizado en el Santo Sepulcro

Fuad Twal, el nuevo Patriarca Latino de Jerusalén, fue entronizado hoy en el Santo Sepulcro en una ceremonia “en el corazón del mundo cristiano” con la que asumió la jefatura de la Iglesia católica en Tierra Santa.

“Hoy fue su entrada triunfal, por así decirlo, en el Santo Sepulcro, después de que ayer su predecesor, Michel Sabah, le entregara el báculo en una misa (de despedida) en el huerto de Getsemaní”, dijo el padre Artemio Vítores, vicario de la Custodia de Tierra Santa en Jerusalén.

Vítores, que participó en los actos religiosos, explicó que la figura del Patriarca en la Iglesia data del siglo IV pero en Jerusalén se instauró más tarde, para desaparecer progresivamente tras la derrota de los cruzados en Tierra Santa en la Edad Media.

En 1847, Roma restauró el Patriarcado Latino, que dirige una diócesis que reúne los actuales territorios de Israel, Jordania, Chipre y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y consta de unos 50 mil creyentes.

Es, sin embargo, una de las más sensibles e importantes para La Santa Sede porque en ella que se encuentran, entre otros lugares sagrados, el Santo Sepulcro en Jerusalén, la Basílica de la Natividad en Belén y la Iglesia de la Anunciación en Nazaret.

Su jefatura, si cabe similar a la de un arzobispado, recayó durante 20 años en la figura de Sabah, el primer palestino que la ha ostentado hasta ahora y que la pasada Navidad anunció su jubilación tras cumplir los 75, edad de retiro de los obispos.

Twal, de 68 años, nació en Jordania, y tras su formación sacerdotal se especializó en derecho canónico e internacional, por lo que pasó a formar parte de la Secretaria de Estado de El Vaticano.

Quizás por ello, las palabras que pronunció hoy, y en las que se refirió entre otros temas al conflicto palestino-israelí, parecieron más diplomáticas que las que solía emplear su predecesor.

“Nuestro pueblo de Tierra Santa, como todos los pueblos de Medio Oriente, no cesa de gemir y de sufrir esperando la hora de su liberación, la hora de su resurrección, pues su Vía Crucis continúa aún todavía”, dijo.

Y pidió “a los jefes de las naciones en conflicto, naciones queridas a nuestro corazón” que tengan “temor de Dios” y “piedad de vuestros pueblos”, así como “la valentía de encontrar las soluciones justas, para que vivamos en paz y en seguridad”.
 
“Estamos seguros -insistió- que la paz es posible, que la justicia es posible, que la confianza recíproca es posible”.
 
Desde 2005 Twal era obispo coadjutor de Jerusalén, lo que le ha permitido renovar sus contactos con las parroquias locales y numerosas órdenes religiosas con representación en Tierra Santa.

En el acto de hoy participaron los cónsules de las Potencias Protectoras de Tierra Santa (España, Italia, Bélgica y Francia), miembros de todas las órdenes religiosas católicas y representantes de otras iglesias.

El próximo día 27 Twal viajará a Roma para completar su entrada en funciones, al recibir el palio de patriarca.

 

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