El Papa celebró su primera misa en la catedral de San Patricio

Se trata de la primera eucaristía que realiza el Sumo Pontífice en
Nueva York, que cumplió tres años de
Pontificado. A su regreso al Vaticano oficiará las honras fúnebres del cardenal colombiano Alfonso López Trujillo.

Benedicto XVI ofició este sábado en la catedral de Nueva York la primera misa celebrada en ese templo por un Papa, mientras en el exterior miles de fieles esperaban su salida y desde el cielo neoyorquino helicópteros de la Policía vigilaban la seguridad de Manhattan.

Este acto religioso se considera un momento histórico, pues aunque Pablo VI y Juan Pablo II visitaron la catedral gótica más grande de Estados Unidos durante sus respectivas visitas a Nueva York, no celebraron una Eucaristía como este sábado lo hizo su sucesor.

Entre aplausos y gritos de “viva el Papa", el pontífice, que este sábado cumple el tercer año de su elección al frente de la Iglesia Católica, fue recibido por 3.000 sacerdotes, diáconos y otros religiosos en la catedral, tras escuchar las palabras de bienvenida del arzobispo de Nueva York, cardenal Edward Egan.

Poco antes, a las puertas de la catedral, el Obispo de Roma bendijo el templo y fue recibido por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y su esposa, que asistieron al oficio, en el que el Papa se refirió a los desafíos que la Iglesia en general y la estadounidense, en particular, tienen que afrontar.

Durante la procesión de entrada y mientras el Papa se dirigía al altar entre los cánticos propios de la época de Pascua muchos sacerdotes sacaron de sus sotanas cámaras fotográficas para captar una instantánea de Benedicto XVI. La catedral de San Patricio, que cada domingo celebra misas en 35 idiomas, se consagró en 1879 y es considerada, según recordó este sábado el cardenal Egan, “centro espiritual de la vida católica de Nueva York y de veneración para los católicos de EE.UU. y del resto del mundo”.

La misa, celebrada en inglés y con algunas lecturas en español o portugués, entre otros idiomas, fue retransmitida en directo por los principales canales de la televisión estadounidense. El coro de San Patricio interpretó diferentes himnos religiosos, acompañados de algunos movimientos de la Novena Sinfonía de Beethoven, así como de otras piezas religiosas de Bach y Brahms.

En el exterior, la Policía neoyorquina diseñó un perímetro de seguridad en torno al templo, protegido por agentes y otros organismos, como la Oficina Federal de Investigación (FBI) , unidades antiterroristas, Servicio Secreto (encargado de proteger a los dignatarios extranjeros en suelo estadounidense) y seguridad vaticana.

La comitiva que acompaña los desplazamientos de Benedicto XVI por Nueva York va rodeada por 30 motoristas, así como por una veintena de coches de la Policía. La seguridad es tal que agentes del Servicio Secreto que custodian la residencia del nuncio ante la ONU, Celestino Migliore, pidieron el viernes su carné de identidad al cardenal Egan cuando acudió a reunirse con Benedicto XVI, destacó este sábado el New York Post. Además, personal de ese cuerpo prueba todas las comidas del Papa, agregó el diario.

El responsable de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly, dispuso de 2.000 agentes y ordenó un perímetro de seguridad en torno a la Quinta Avenida, desde la calle 42 a la 59 de Manhattan. El Papa protección de jefe de Estado y es recibido en su doble condición de líder religioso y político como cabeza del Vaticano.

La seguridad para el Papa es igual o superior a la desplegada durante la Asamblea General de la ONU que se celebra anualmente en septiembre y reúne a jefes de Estado y de Gobierno, así como a ministros de Exteriores de un centenar largo de países. Finalizada la misa en San Patricio, está previsto que el Papa salga a saludar a los 5.000 fieles a los que la archidiócesis de Nueva York repartió entradas para escuchar y ver la homilía mediante dos pantallas de televisión gigantes ubicadas a ambos lados de la catedral.

Muchos de ellos, que pasaron la noche en la calle para lograr un buen lugar, aplaudieron las palabras del Papa, al igual que en el interior hizo el clero estadounidense. Benedicto XVI iniciará después el recorrido en “papamóvil” hasta la residencia del nuncio, en la calle 72, y desde el vehículo saludará a los católicos neoyorquinos y a los muchos turistas y visitantes de este y otros países que han llegado a la ciudad para la ocasión.

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