Enrique Begné habla de afecto como buena razón para vivir en “Dos abrazos”

El director mexicano Enrique Begné muestra “el afecto como una buena razón para vivir” en su primer largometraje, “Dos abrazos”, un “díptico” formado por dos historias que no se entrelazan, salvo al final de la primera, que se une con el principio de la segunda.

Begné presentó hoy su película en España, dentro de la sección Territorio Latinoamericano del undécimo Festival de Cine Español de Málaga, en el sur del país.

El mexicano ya ha conseguido con este filme los premios al mejor director en el Festival de Guadalajara  (México), a la mejor “ópera prima” en el Festival de Tribeca  (Nueva York) y el especial del jurado y a la mejor fotografía en Trieste  (Italia).

Begné explicó que este proyecto surgió de su encuentro con la guionista Paula Marcovich y después de tener “una pregunta clavada tras hacer una entrevista a un tipo muy deprimido que decía que los afectos no eran una razón suficiente para seguir viviendo”.
 
Esa pregunta estuvo “rondando varios años” y junto a Marcovich apareció la idea de los “encuentros entre desconocidos que tienen más 'chance' de ver cómo eres que la gente que te rodea alrededor porque, al estar tan cerca, no ven al completo a la persona”.
 
La primera de las historias de “Dos abrazos” es la de un joven “rebasado por su familia y las obligaciones impuestas de cariños y responsabilidades sobradas para un muchacho de 13 años”.
 
Este joven “encuentra una escapatoria al obsesionarse románticamente con una cajera que es una muchachita furiosa y desconcertante”, relató a Begné.

La segunda historia presenta “a un taxista enojado con la vida, al que se le pone malo un pasajero, y en la búsqueda de un familiar se topa con la hija de éste que hace mucho tiempo que no ve a su papá”.

La película, que está protagonizada por Maya Zapata, Jorge Zárate, Giovanni Florido y Ximena Sariñana, ha contado con el apoyo del Instituto Mexicano de Cinematografía.