Estados Unidos, molesto por anuncio de Ecuador de cerrarle base de Manta

El gobierno de George Bush dijo que la solicitud formal que le hizo la administración de Rafael Correa para que se retire de la base militar de Manta dejará un vacío que será aprovechado para actividades ilícitas, especialmente para el narcotráfico.

El gobierno de EE.UU. afirmó este miércoles que la decisión de Ecuador de cancelar el acuerdo de cooperación que le permitía utilizar la base militar de Manta, aunque "soberana", dejará un "serio vacío" en la lucha antidrogas en la región.

El gobierno de Ecuador notificó miércoles de forma oficial a Estados Unidos que tiene que desalojar la base militar de Manta antes de noviembre de 2009 al poner fin al 'Acuerdo de Cooperación' suscrito en noviembre de 1999 sobre el uso de la instalación, situada al oeste del país y destinada a la lucha contra el narcotráfico.

"La decisión de cerrar la instalación ha sido tomada por el gobierno de Ecuador de forma soberana, pero resaltamos, no obstante, que el cierre dejará un serio vacío en los esfuerzos de EE.UU. y de sus socios de luchar contra el narcotráfico en la región", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.

De acuerdo con McCormack, las operaciones efectuadas desde la base militar de Manta "probaron ser extremadamente útiles en los últimos nueve años". Pese a la cancelación del acuerdo, el gobierno ecuatoriano "ha prometido continuar cooperando estrechamente para afrontar la amenaza del tráfico de drogas", explicó el portavoz.

Estados Unidos analizará ahora las otras opciones que tiene para continuar en los mismos niveles con sus actividades de lucha contra el narcotráfico en la región. La presencia del contingente estadounidense en Manta generó, desde su instalación, sospechas de amplios sectores sociales de Ecuador de que ese puesto servía para apoyar la lucha contra la guerrilla en Colombia.

Además, la captura y el hundimiento de barcos pesqueros que transportaban de forma ilegal emigrantes ecuatorianos hacia EE.UU. generó duras críticas en Ecuador. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció desde la campaña electoral que le llevó al poder, en enero de 2007, su decisión de dar por terminado el acuerdo con EE.UU.

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