Los homosexuales ya tienen licencia para casarse en California

El estado de California comenzó a tramitar los matrimonios entre personas del mismo sexo, un avance social para unos y un atentado contra los fundamentos de la familia para otros, que aún no han dicho su última palabra.

La decisión de la Corte Suprema de California, que hace un mes declaró inconstitucionales las leyes que prohíben las bodas entre homosexuales en este Estado, entra formalmente en vigor este lunes, momento a partir del cual se pueden empezar a conceder licencias para estos enlaces.

Debido a que a esa hora las oficinas de la Administración Pública se encuentran cerradas, el aluvión de bodas comenzarán mañana, si bien algunos registros alargarán hoy su horario para entregar las licencias a las parejas más impacientes.

Está previsto que el martes se celebren concentraciones delante de diferentes oficinas de tramitación antes de su apertura al público, en un acto simbólico para festejar un momento histórico en la vida de muchas personas.

Incluso, quienes lo deseen, contarán con jueces dispuestos a oficiar una boda “exprés” en el mismo lugar donde se entregan las solicitudes.

La sentencia del máximo tribunal de California, que convirtió a este Estado en el segundo de EE.UU. en permitir los matrimonios entre homosexuales, después de Massachusetts, supuso un jarro de agua fría para numerosas organizaciones conservadoras y religiosas, que consideran que los jueces se extralimitaron en sus funciones.

“Afortunadamente, aunque la Corte Suprema ignoró el requisito constitucional sobre restricción judicial, la Corte de Apelaciones puede restaurar el respeto por la ley y prevenir el caos legal de los 'matrimonios' del mismo sexo”, afirmó Randy Thomasson, presidente de la asociación Campaign for Children and Families.

Este grupo es uno de los que apoya la petición del Liberty Counsel, organización sin ánimo de lucro experta en litigios que defiende la “santidad de la vida humana y la familia tradicional”, según se define en su propio portal de internet, para revocar la autorización judicial de las bodas gays.

En su apelación, el Liberty Counsel solicitó que no se tramite ninguna licencia de enlaces entre personas del mismo sexo hasta que no se modifique la definición de matrimonio que recoge la constitución del Estado, algo que, argumentan, corresponde a los legisladores y no a los jueces.

Así mismo, pidieron que se someta a votación el derecho de los homosexuales a casarse, en virtud del Acta de Protección del Matrimonio de California.

“Solo el Parlamento de California y los electores a través de una iniciativa popular tienen la autoridad constitucional para hacer nuevas leyes”, señaló Thomasson.

Una vez que hoy entre en vigor la sentencia de la Corte Suprema, el caso estará en manos del Tribunal de Apelación.

“Este asunto está lejos de terminarse. No nos rendiremos. La gente dirá la última palabra sobre el matrimonio”, afirma la web del Liberty Counsel.

A su vez, la organización ProtectMarriage.com, autodenominada “pro familia”, consiguió recolectar más de un millón de firmas para llevar a votación la definición de matrimonio en California, con el fin del protegerlo como un enlace “solo entre un hombre y una mujer”.

Si al menos 694.354 de las firmas corresponden a electores del Estado, la validez de las bodas gays se sometería a referéndum, en una votación que coincidiría con los comicios presidenciales del próximo 4 de noviembre.

Las últimas encuestas sobre este tema mostraron un cambio en la opinión pública californiana que, por primera vez en tres décadas, se declaró a favor de los casamientos entre homosexuales, si bien no de forma unánime.

El sondeo publicado a finales de mayo por el instituto Field Poll indicó que un 51 por ciento de los electores ve con buenos ojos estos enlaces, frente al 42 por ciento que se manifiesta en contra.