Lula limpia de críticas la producción brasileña de biocombustibles

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se esforzó en Holanda en romper los prejuicios sobre la producción de biocarburantes, sector en el que su país es líder mundial, afirmando que ni aumenta la inflación, ni va en detrimento de los cultivos agrícolas destinados a la alimentación.

Durante la primera jornada de su visita de Estado a Holanda, el mandatario de Brasil mantuvo ante la prensa, tras haber tratado el tema con el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, que no son los biocarburantes, sino el hecho de que “los pobres del mundo han empezado a comer” , lo que presiona los precios.

Con el estilo directo que le caracteriza, abogó por la “necesidad de producir más” como solución a la tendencia alcista de los precios, un fenómeno que se está experimentando a escala internacional.

La inflación en Brasil subió en marzo al 0,48 por ciento, el mayor nivel para ese mes desde 2005, mientras que la tasa acumulada en los tres primeros meses del año fue del 1,52 por ciento, por encima del 1,26 por ciento del mismo período de 2007.

Lula, en la primera vez que visita Holanda como presidente -aunque no como sindicalista-, también echó por tierra durante su encuentro en Amsterdam con una quincena de empresarios holandeses que la producción de bioetanol esté reñida con los cultivos agrícolas.

El presidente de la confederación de empresas holandesas  (VNO) , Bernard Wientjes, señaló a la salida de esa reunión, a la que también asistió la ministra de Economía holandesa, María van der Hoeven, que la delegación neerlandesa estuvo “impresionada” por la claridad con la que Lula da Silva le contestó “a preguntas que no eran fáciles”.
 
En este sentido, Wientjes dijo que el mandatario brasileño defendió durante la reunión que solamente una parte muy pequeña de los millones de hectáreas con las que cuenta Brasil para el cultivo se dedican a la producción de bioetanol, que en ese país se fabrica a partir de caña de azúcar.

Lula da Silva también coincidió con la ministra Van der Hoeven en la importancia de que se demuestre la sostenibilidad de los biocombustibles, por lo que se mostró dispuesto a crear junto con Holanda un grupo de trabajo bilateral para certificar el origen de ese tipo de fuente de energía.

Van der Hoeven especificó que esta declaración de intenciones respecto a los biocumbustibles se firmará mañana en un memorándum sobre ese tema pero añadió que la postura holandesa es la de tener un certificado de origen “no sólo para el bioetanol de Brasil” sino para todos los carburantes de origen vegetal.

Además, Holanda y Brasil firmarán durante la visita de Lula otros acuerdos bilaterales en el campo de la gestión y control de calidad del agua, de intercambio de estudiantes en la enseñanza superior, en el terreno portuario y en el cultural.

Al defender la falta de relación causal entre la subida de los precios por un lado y la ausencia del dilema, al menos en Brasil, entre producir para comer o para elaborar biocombustibles, Lula rebatió lo que algunos analistas entienden como los principales inconvenientes de ese sector clave en la economía brasileña.

Representantes de ocho empresas brasileñas, entre ellas Ecodiesel y la empresa de bioetanol San Martilho, también atendieron la reunión con empresarios holandeses pero, al igual que Lula da Silva, no hicieron comentarios al final de la misma.

“Solamente hemos venido aquí a escuchar”, dijo a la entrada del encuentro Maurilio Biagi, del grupo Maubisa, que es la empresa matriz de Ecodiesel
Lula da Silva, también reconoció la necesidad de que su país “modernice” el sistema de impuestos para hacer más atractiva la inversión de empresas, pero reconoció que ese es un proceso lento, según recapituló Wientjes.

Tras una jornada ajetreada en la que el presidente brasileño no tuvo tiempo de hacer declaraciones a la prensa más que en una breve comparecencia con Balkenende, Lula da Silva asiste esta noche a una cena de Estado ofrecida por la reina Beatriz en el Palacio Noordeinde, donde también se aloja el mandatario.

Brasil y Holanda -segundo país inversor en el país sudamericano- pretenden afianzar sus lazos económicos y políticos con eta visita, que concluirá mañana.