México enfrenta la peor etapa del narcotráfico como en Colombia hace algún tiempo

México está experimentando las experiencias más negras vividas por Colombia en su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado y debe emular muchas de las prácticas aplicadas en ese país para combatir el problema, coincidieron varios analistas mexicanos.

En lo que va de 2008 en México han muerto más de 2.160 personas a manos del crimen organizado, según cifras extraoficiales, mientras que el año pasado murieron 2.700, lo que hace presumir que este será más violento que el anterior.

La creciente ola de violencia que sacude al país, especialmente a los estados de Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas y Baja California, recuerda escenas de ciudades como Medellín o Cali (en Colombia) en los años ochenta y noventa, con la diferencia de que por el momento no ha habido atentados masivos e indiscriminados contra civiles.

Cientos de miembros de las fuerzas de seguridad asesinados, decenas de miles de militares en las calles y acusaciones de relaciones entre políticos y “narcos” son sólo algunas de las similitudes de este conflicto con el vivido en Colombia.

Otro punto en común es la aprobación en EE.UU. y México de la Iniciativa Mérida, un plan de apoyo contra el narcotráfico por unos 400 millones de dólares para comprar equipos y capacitar agentes en su primer año de vigencia, señalado por sus detractores como un calco del Plan Colombia.

Para el experto Marco Lara hablar de la “colombianización” es un concepto “anacrónico, obsoleto y estigmatizante”, que de todos modos puede servir para explicar una tendencia actual en México.

“Significa que el estado mexicano pierde control y que es tomado por actores de la delincuencia organizada, organizados a su vez por actores formales del poder político y económico”, indicó.

No obstante, si bien Colombia no ha resuelto todos sus problemas, sí “ha desarrollado muchísimas herramientas de carácter ciudadano, de gobierno, de reforma policial, de re-enfoque del papel de las Fuerzas Armadas, de organización de la sociedad civil, que nosotros en México estamos muy lejos de haber alcanzado”, apuntó.

Al respecto, el escritor mexicano Juan Villoro dijo recientemente en un artículo publicado en la prensa: “Colombia ha pasado por años de sangre. Sin embargo, mientras en México se afirmaba con implícita superioridad: 'Nos estamos colombianizando', allá se recuperaban espacios de soberanía y se combatía el crimen organizado, tanto en la selva como entre los políticos”.

En este sentido, el novelista consideró que actualmente la “colombianización es motivo de esperanza”.
 
Para Lara, en México hay “síntomas severos de pérdida de control del Estado de amplias regiones o zonas del país”.
 
Al respecto, el diario El Universal, citando un informe de la fiscalía mexicana, aseguró que al menos 80 municipios mexicanos están controlados por el narcotráfico.

A juicio de Lara, la guerra del Gobierno contra el narcotráfico es una estrategia mediática que no afecta a “gran parte de las operaciones del crimen”, sobre todo los flujos financieros.

Otro especialista, José Reveles, coincide en que el Gobierno ha hecho muy poco contra el lavado de dinero y como ejemplo destacó que apenas hace un mes se aprobó una ley de “extinción de dominio”, que le permite al Gobierno expropiar bienes relacionados con delincuentes.

A su vez, Reveles señaló que el conflicto mexicano se parece cada vez más al colombiano por el creciente número de delincuentes extraditados a EE.UU., que el año pasado fueron 86.

Reveles opinó que ello podría explicar el aumento de la violencia en el país, donde los narcotraficantes se enfrentan a plena luz del día con las autoridades, decapitan a sus víctimas y cuelgan en los cadáveres carteles con amenazas.

En cambio, en Colombia un numeroso grupo de legisladores se encuentra preso por sus relaciones con el crimen organizado y ha sido detectado dinero del narcotráfico en campañas políticas, algo que no ha sucedido en su país, manifestó.

En México existe actualmente una intensa polémica por unas declaraciones, desmentidas por el Gobierno, del titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) , Guillermo Valdés, quien apuntó a una posible infiltración del narcotráfico en el Congreso mexicano, lo que produjo airadas reacciones de los legisladores, que piden la renuncia del funcionario.

 

 

Temas relacionados