ONU prevé renovar “cascos azules” en Darfur un año más

El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne para renovar por un año más el mandato de la misión de paz internacional desplegada en la región sudanesa de Darfur, en una resolución en la que piden el fin de los ataques a los civiles y que se intensifiquen la asistencia humanitaria.

La ampliación del mandato supondrá que la misión conjunta de Naciones Unidas y de la Unión Africana (UNAMID) estará presente en esa conflictiva región hasta el 29 de julio de 2009.

Los quince miembros del Consejo dieron, además, su visto bueno para incluir en la resolución propuesta por el Reino Unido la preocupación que entre los países de la Unión Africana (UA) ha causado la decisión de la Fiscalía General de la Corte Penal Internacional (CPI) de acusar de genocidio y crímenes de guerra al presidente de Sudán, Omar Hassan Al Bachir.

En el documento se subraya que los quince “toman nota de las preocupaciones expresadas” entre ellos, en referencia a las de uno de sus miembros no permanentes, como Sudáfrica, sobre “las potenciales” consecuencias de la decisión de la Fiscalía de la CPI.

La Fiscalía de la CPI solicitó el pasado 14 de julio al tribunal con sede en La Haya el arresto del presidente de Sudán por considerarlo responsable de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en el conflicto de Darfur.

Los magistrados de la sala preliminar del tribunal pueden demorarse unos tres meses en decidir si las pruebas mostradas constituyen una base razonable para hacer efectiva la orden de detención.

El proyecto de resolución indica también “la necesidad de reforzar la seguridad de las tropas de UNAMID” y se recuerda a Bachir su compromiso “para que todas sus fuerzas (de UNAMID) se desplieguen” en el país africano.

Sudáfrica ha defendido hasta ahora que el Consejo, máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas, postergue el proceso internacional contra el presidente de Sudán como medida para dar una oportunidad a la paz en Darfur.

El representante sudafricano ante la ONU, Dumisani Kumalo, aseguró el martes que el caso contra Bachir en la CPI era “una nube que oscurece” las posibilidades de poner fin a cinco años de conflicto en la región.
También respalda ese país junto a otros miembros del Consejo de Seguridad, entre ellos China y Rusia, la propuesta de invocar el artículo XVI del Tratado de Roma, que autoriza al máximo órgano de la ONU A suspender los procesos del tribunal internacional.

La UA y la Liga Árabe ya han solicitado al Consejo que posponga el proceso contra Bachir y, según dijo esta semana el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, en “las altas esferas del secretariado” de la organización también existe la misma preocupación por el proceso de paz y el futuro de UNAMID.

La crisis humanitaria en la provincia de Darfur, territorio al oeste del país y del tamaño de Francia, ha dejado desde que se desató en 2003 unos 300 mil muertos y al menos 2,5 millones de desplazados, según estimaciones de la ONU.

El Consejo de Seguridad autorizó en 2007 el despliegue de UNAMID, una misión de paz que debería de contar con 25 mil uniformados, pero que por ahora tiene 7.818 militares y 1.661 policías, que ven su mandato dificultado por ataques de grupos armados, así como por las tensiones entre Sudán y Chad que se acusan mutuamente de respaldar a los grupos subversivos que operan en los dos países.

Los responsables del departamento de Operaciones de Paz de la ONU han advertido repetidamente que la lentitud en el despliegue de los militares, junto a la falta de material como helicópteros o transportes, impide que UNAMID cumpla con su misión.

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