ONU reducirá su presencia en Kosovo sin el aval del Consejo de Seguridad

<p>La ONU seguirá adelante con su plan de traspasar parte de sus responsabilidades en Kosovo a una misión de la Unión Europea (UE), pese a no contar con el aval de un Consejo de Seguridad dividido sobre el futuro del territorio balcánico.</p>

Los 15 miembros del máximo órgano reiteraron este viernes, en una reunión para debatir el futuro de la administración interina de la ONU en Kosovo (UNMIK) , las profundas diferencias que han impedido su respaldo oficial a la independencia unilateral declarada por Kosovo.

Pese a ello, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, aseguró que llevará a cabo los cambios anunciados la semana pasada porque reajustan la labor de UNMIK a "la nueva realidad" de un Kosovo independiente.

"Nuestra presencia tiene que transformarse para poder preservar los logros alcanzados hasta ahora y aumentarlos", apuntó Ban en su intervención ante el Consejo.

Anunció que el encargado de presidir esta nueva etapa de UNMIK será el italiano Lamberto Zannier, que sustituirá al alemán Joachim Rucker como enviado especial para Kosovo.

Reconoció que los cambios propuestos no agradarán a todo el mundo por igual, pero aseguró que es la vía "menos reprochable" para ayudar a los kosovares a retroceder "del borde de un nuevo conflicto".

"En casi 40 años de vida diplomática no he encontrado un asunto tan delicado e intratable, que cause tanta división, como Kosovo", aseguró Ban, que fue ministro de Exteriores de Corea del Sur antes de asumir el cargo de secretario general el 1 de enero de 2007.

El traspaso de responsabilidades de UNMIK a la misión europea autorizado por Ban es visto como un paso más en la construcción de un Kosovo independiente frente a la firme oposición de Serbia y Rusia.

La misión de la UE denominada "Eulex" irá asumiendo gradualmente mayores responsabilidades operativas en materia de policía, justicia y aduanas, según el plan del secretario general.
Esta nueva configuración de la presencia internacional en Kosovo cuenta con el apoyo de gran parte de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, pero se topó con la oposición de Rusia.

El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, reiteró que cualquier cambio en el estatus de Kosovo o la presencia internacional debe ser autorizado por el Consejo de Seguridad de acuerdo a la resolución 1.244 que en 1999 autorizó el mandato de UNMIK.

"La transferencia de responsabilidades de UNMIK a la UE es inaceptable, y tratar de hacerlo sin el consentimiento del Consejo de Seguridad es incorrecto", apuntó Churkin.

A la salida de la reunión, el diplomático ruso señaló que Ban tiene que consensuar con Belgrado cualquier cambio para que sea aceptable
Moscú ha empleado desde el año pasado su poder de veto para impedir el respaldo del máximo órgano de la ONU a cualquier paso en favor de la separación del territorio de Serbia.

La división del Consejo de Seguridad ha puesto al secretario general en una "situación muy comprometida", reconoció el embajador de EE.UU. ante la ONU, Zalmay Khalilzad, en su intervención.

Para Khalilzad el plan de Ban era la "opción más práctica posible" para adaptar UNMIK a la realidad kosovar, pese a que Washington desearía que se precisara un horizonte cercano al fin de la presencia de la ONU en Kosovo.

Aseguró que el secretario general actúa al presentar esta propuesta dentro de la autoridad que le otorga la resolución 1.244.

El presidente de Serbia, Boris Tadic, que asistió a la reunión al igual que el de Kosovo, Fatmir Sejdi, rechazó "la imposición" de medidas que considera contrarias a la legalidad internacional.

"Serbia es una democracia europea que trata de preservar su integridad y soberanía", agregó.

Por su parte, Sejdi aseguró que el proceso de construcción de un nuevo Estado en Kosovo desde su declaración de independencia el pasado febrero "ha ido bien" y está listo para ir asumiendo gradualmente el control de todas sus instituciones.

 

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