Pánico por salmonela daña la industria del tomate

Las 2.500 hectáreas de tomateras que crecen en la costa oriental de Virginia no estuvieron nunca implicadas en la epidemia de salmonela que afectó a Estados Unidos. Todavía los tomates se hallaban en sus tallos semanas después de declararse la epidemia.

Pese a eso, la plaga ha afectado a los productores. Es el caso de Batista Madonia III, un comerciante en tomates, que ha visto caer vertiginosamente las ventas y los precios tras la plaga de salmonela que afectó a 1.220 personas en 42 estados y causó graves daños a la industria.
 
Desde que el gobierno anunció que estaba investigando si los tomates eran la causa de la plaga, que comenzó en abril, la industria del tomate en Estados Unidos ha calculado sus pérdidas en unos 100 millones de dólares.

Investigadores de agencias federales no han podido determinar si tomates contaminados fueron la causa de la salmonela.
 
Pero, pese a esa decisión, las perspectivas de la industria del tomate, un negocio que reditúa 1.300 millones de dólares anuales, no son muy promisorias. Pues no se ha despejado la incógnita sobre cuál fue el origen del brote de salmonela.
 
“El daño está hecho. No creo que podamos superarlo alguna vez”, dijo Madonia, gerente de ventas para la empresa East Coast Brokers & Packers, que cultiva cerca de 1.600 hectáreas sobre la costa atlántica.
 
En medio del verano, cuando los tomates son uno de los ingredientes básicos de la temporada, los cultivadores vieron visto que el producto era retirado de los menúes de los restaurantes de comida al paso, y que clientes de supermercados eludían su compra.
 
Una encuesta de The Associated Press-Ipsos realizada entre el 10 y el 14 de julio determinó que si bien tres de cuatro personas seguían confiadas en la seguridad de los alimentos en Estados Unidos, un 46% dijo que temía enfermar si comía productos contaminados.
 
Funcionarios de la Dirección de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos dijeron que los consumidores pueden ahora disfrutar de toda clase de tomates disponibles sin preocuparse por la salmonela.
 
Personas ancianas y aquellas con débiles sistemas inmunológicos deberían evitar chiles jalapeños y serranos, o cualquier plato que contenga salsa fresca, dijeron funcionarios federales de salud pública.

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