Retiro de quechua como idioma oficial molesta a indígenas de Ecuador

La decisión del oficialismo de retirar al quechua como idioma oficial en la nueva Carta Magna que elabora la Asamblea Constituyente de Ecuador molestó al colectivo indígena, el más importante del país y afín al Gobierno del presidente Rafael Correa.

“Lamentablemente nos siguen usando como folclore”, apostilló la asambleísta indígena Mónica Chuji, al abandonar una reunión del grupo oficialista de la Asamblea, el movimiento Acuerdo País, al cual pertenece
Visiblemente molesta, Chuji se retiró de la reunión de su grupo, que presidía el propio jefe del Estado.

Correa “se ha mostrado opuesto al reconocimiento oficial del idioma quechua y, por supuesto, el resto de asambleístas” de Acuerdo País le apoyaron, precisó Chuji.

El quechua figura como idioma oficial en la actual Constitución, aunque su uso se circunscribe casi exclusivamente a ese colectivo, que representa al 35 por ciento del total de la población ecuatoriana, según cifras de ese grupo social.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), a la que también pertenece Chuji, había exigido que se mantuviera en la nueva Constitución al quechua como idioma oficial y que se fortalezca su aprendizaje en el sistema educativo nacional.

La Conaie ya había advertido de la posibilidad que el oficialismo retirara el quechua de la nueva Carta Magna, por lo que varios de sus dirigentes han criticado al Ejecutivo.

No obstante, algunos asambleístas de Acuerdo País, grupo que es mayoría en la Constituyente ecuatoriana, recordaron que otras decisiones del foro fortalecen la presencia indígena.

Fernando Vega, también de Acuerdo País, dijo que las normas constitucionales garantizan la posibilidad de que se enseñe quechua en las escuelas y que hay otras reformas que impulsan la presencia de ese colectivo en la vida nacional.

Mencionó como ejemplo la posibilidad que se incorpore la denominada justicia indígena a la legislación oficial.

El desacuerdo entre Chuji y el oficialismo se da en un momento en que la Constituyente, controlada por Acuerdo País, que tiene 78 de los 130 escaños que forman la Asamblea, está a pocos días de concluir su trabajo de elaborar la vigésima Carta Magna ecuatoriana.

Según el calendario fijado por la Constituyente, hasta el próximo domingo la Asamblea tiene plazo para dejar lista la Carta Magna, que la próxima semana será leída y revisada por una comisión especial.

El próximo 24 de julio la Asamblea aprobará el texto constitucional con el voto de cada uno de los legisladores y, a día seguido, se presentará a la sociedad la nueva Carta Magna, con lo que concluirán las funciones del foro, tras ocho meses de trabajo.

Justamente, el presidente Correa, en la reunión que mantuvo con los asambleístas de su grupo político, les felicitó por haber cumplido con la redacción de la Carta Magna en el plazo previsto.

“Felicitaciones, lo han logrado. No saben qué contentos estamos todos” con el trabajo de la Constituyente, dijo Correa, tras vaticinar una “victoria contundente del Sí” en el referendo aprobatorio de la nueva Carta Magna, que se celebrará el 28 de septiembre próximo.

Por su parte, el pleno de la Asamblea define unas últimas reconsideraciones a varios artículos debatidos, con lo que podría concluir la redacción preliminar del texto.

Entre las reconsideraciones se incluyen asuntos polémicos relacionados con el matrimonio, por la posibilidad que abre para la legalización de uniones homosexuales.

También constan reconsideraciones de normas que buscan impedir la disminución de las rentas para la región amazónica, una de las más postergadas del país, así como la prohibición para que en el futuro se congelen cuentas en las instituciones del sistema financiero nacional.

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