Se recrudece la violencia en Somalia

Una decena de personas fueron asesinadas en dos ciudades de Somalia en una nueva escalada de la violencia que se registra en el país africano después de que grupos integristas islámicos rechazaran en la víspera un acuerdo de tregua con el Gobierno.

Desconocidos mataron a tiros en Mogadiscio al director de la ONG local Asociación Protectora de Mujeres y Niños (WOCCA), Mohamoud Ali Yusuf, a quien los atacantes le robaron también el automóvil.

“Nuestro director fue acribillado a balazos por hombres armados, que también hirieron al conductor del vehículo, que utilizaron luego para huir”, dijo Abdulahi Mohamed Mohamoud, un funcionario de WOCCA.

Según el portavoz, el ataque se produjo cuando el vehículo de Yusuf pasaba por el mercado Suqba'ad de esta capital. Ninguno de los grupos militantes islámicos que operan en la ciudad se ha hecho responsable por el asesinato del trabajador humanitario.

WOCCA tiene a cargo la protección de mujeres y niños en las regiones de Mogadiscio y Shabelle y obtiene su financiación de varias ONG internacionales, incluyendo NOVIB-Oxfam de los Países Bajos y Global Fund para Mujeres.

El acuerdo fue firmado el lunes en el vecino Yibuti con la mediación de representantes de las Naciones Unidas, pero un importante miembro de la ARS, Sheikh Hassan Dahir Aweys y uno de los líderes del grupo guerrillero islámico Al-Shabab, Sheik Hassan Abdullah Hersi, también conocido como “Al-Turki”, rechazaron el martes el pacto.

“El acuerdo es nulo porque no todos los grupos de la Alianza estuvieron representados en la reunión”, dijo Aweys.

Aweys y Hersi, que figuran en las listas de la ONU y Estados Unidos como asociados de la organización Al Qaeda, hicieron un llamamiento “al pueblo somalí y a los insurgentes a seguir combatiendo contra el Gobierno y sus aliados militares etíopes”.
 
Pocas horas después de que Aweys rechazara la tregua firmada por algunas facciones menores de la Alianza, un grupo de insurgentes atacó una comisaría en Karan, en el norte de Mogadiscio, y en el tiroteo murieron cinco policías y un civil.

Los guerrilleros atacaron asimismo la residencia del comisario del distrito, Abdullahi Mohamed Roble, que resultó ileso. El Gobierno condenó en un comunicado los ataques contra la comisaría y la casa del funcionario, aunque no menciona si los grupos que firmaron la tregua son responsables por los atentados.

En incidentes separados, otro grupo armado mató el martes a un funcionario de la administración de Mogadiscio que caminaba por una de las calles céntricas de la ciudad, mientras que en Baidoa, la sede del Parlamento somalí, a 240 kilómetros al noroeste de esta capital, insurgentes islámicos asesinaron a un policía y al conductor de un taxi.

El acuerdo de tregua indica que ésta entrará en vigor en los próximos 30 días, será por un período inicial de 90 días y podrá será renovada, pero los acontecimientos sobre el terreno a las pocas horas de su firma parecen indicar que el documento se convertirá, tal como otros documentos similares firmados en el pasado, en “papel mojado”.

Temas relacionados

 

últimas noticias