Sin Tierra continúan ocupaciones para protestar contra grandes empresas

Unos 500 militantes del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil invadieron dos plantaciones de eucalipto de una papelera brasileña, en una acción que se sumó a la serie de ocupaciones de instalaciones industriales que iniciaron el martes para protestar contra las grandes empresas.

El MST, aliado a otros grupos sociales, movilizó el martes a cerca de siete mil militantes en 13 de los 27 estados del país para protestar contra el modelo económico impuesto por las grandes empresas, principalmente las multinacionales, que supuestamente perjudica y encarece la producción de alimentos.

Los manifestantes ocuparon dos plantas hidroeléctricas y un puerto, bloquearon un ferrocarril, se tomaron las oficinas de una multinacional de alimentos y de un gran grupo empresarial brasileño e invadieron un centro de experimentos con caña de azúcar, en donde destruyeron diferentes plantas que eran objeto de investigación.

En un segundo día de protestas, los integrantes de la combativa organización que lucha por la reforma agraria en Brasil ocuparon plantaciones de eucalipto del grupo empresarial Votorantim en Erval do Sul y Piratini, municipios de Río Grande do Sul, estado del sur de Brasil fronterizo con Argentina y Uruguay.

Las haciendas pertenecen a una papelera controlada por el grupo Votorantim, una de cuyas sedes en Sao Paulo llegó a ser ocupada el martes por los manifestantes.

La ocupación, según el MST, tiene por objetivo denunciar el avance en el sur de Brasil de la monocultura del eucalipto, que consideran perjudicial para el medio ambiente y para las pequeñas familias que buscan tierras para producir alimentos.

Las protestas de la víspera se extendieron a los estados de Pernambuco, Paraíba, Sao Paulo, Río Grande do Sul, Minas Gerais, Bahía, Ceará, Espíritu Santo, Santa Catarina, Alagoas, Paraná, Tocantins y Rondonia.

“El modelo económico basado en el capital financiero y en el oligopolio de empresas trasnacionales, principalmente del sector del agronegocio y de la energía, sacrifica la renta de la población con el aumento de los precios de los alimentos y de la cuenta de la luz”, según un comunicado divulgado por el MST.

Los principales blancos de las manifestaciones fueron los cultivos de caña de azúcar destinados a la producción de etanol y las plantaciones de eucalipto para la producción de celulosa y papel.

Según el MST, los cultivos de caña de azúcar para la producción de etanol han desplazado en Brasil áreas destinadas a otras culturas y han ayudado a agravar la crisis mundial por la baja oferta de alimentos y la elevación de los precios de los mismos.

Los manifestantes llegaron a ocupar el centro de control de la hidroeléctrica Sobradinho, en el estado de Bahía, y parte de las instalaciones de la hidroeléctrica de Itá, en Río Grande do Sul y de propiedad de la multinacional franco-belga Suez-Tractebel.

Pese a que los militantes fueron desalojados por la policía de la mayoría de los locales ocupados, apenas se registraron incidentes violentos en el estado de Río Grande do Sul, en donde siete personas que ocupaban la sede de la multinacional Bunge resultaron heridas en un enfrentamiento con uniformados.

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