Tormenta Noel deja 91 muertos en el Caribe

<p>Uno de los países que más ha sufrido los estragos del fenómeno natural es República Dominicana. Expertos temen que la situación se agrave en las Bahamas. </p>

La tormenta tropical causó deslaves e inundaciones en la República Dominicana y Haití, matando a por lo menos 91 personas y ocasionando tal caos que algunos padres debieron elegir a cuál de sus hijos salvar en medio de las correntadas de aguas.

El temporal, según meteorólogos, podría agravarse en las Bahamas el jueves. El gobierno emitió un aviso de huracán para el noroeste del archipiélago. En la Isla Andros, la mayor de las Bahamas, las embarcaciones fueron atadas a los muelles y la población tomó medidas como asegurar los artículos sueltos.

Michael Stubbs, un meteorólogo del gobierno, dijo que Noel podría convertirse en huracán el jueves. Los pronósticos meteorológicos indicaron también que Noel bordearía el suroriente de Florida. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos emitió un aviso de tormenta tropical para zonas de la costa suroriental de Florida, que ya resentía un oleaje alto y vientos fuertes.

En La Española -isla compartida por República Dominica y Haití- la lluvias continuaban dos días después de ser azotadas por Noel. Los socorristas se esforzaban por llegar a comunidades incomunicadas y conforme lo hacían, aumentaba la cifra de víctimas y daños. Han reportado 56 muertos en la República Dominicana, 24 en Haití y uno en Jamaica.

En Dominicana, las autoridades realizaban intensas labores de rescate. Al menos 27 personas permanecían desaparecidas y 58.328 fueron desplazadas de sus hogares. "Hemos rescatado decenas de personas y ahora nos disponemos a tratar de llegar a sitios que no sabemos qué ha pasado porque no hemos podido llegar desde el lunes", afirmó a la AP el cantante y diputado Sergio Vargas, quien coordina acciones en Villa Altagracia, 40 kilómetros al norte de la capital.

Miles de personas permanecen en lugares a los que todavía el jueves no se había podido llegar. El gobierno no cuenta con suficientes helicópteros y botes para atender la demanda y pidió ayuda de ciudadanos y países amigos. "Por lo menos hoy vi el sol y eso es una buena señal", dijo Roberto Suárez, un taxista que desde el lunes permanecía "en mi casa sin poder salir".


Una de las zonas más afectadas es conocida como el Bajo Yuna, en la provincia Duarte, al norte de la capital, donde 1.500 personas fueron rescatadas, pero otras 4.000 siguen en zonas inundadas. Las lluvias en Bayo Yuna también arrasaron con extensas plantaciones de arroz, plátano, cacao y otros alimentos.

Las pérdidas en la agricultura se calculan en más de 1.000 millones de pesos (unos 30 millones de dólares). En algunas localidades dominicanas, algunos padres se encontraron ante la terrible alternativa de decidir a cuál de sus hijos salvar. Las inundaciones anegaron el pequeño poblado de Bonao, obligando a Charo Vidal a tener que subirse a un árbol el martes por la noche. Vio a su vecino pasar apuros para hacer lo mismo cerca de allí, abrazando a bebés mellizos y subiéndose a las ramas mientras las aguas arrastraban a una hija de más edad.

"No pudo hacerse cargo de los tres", dijo Vidal. "Eso es algo muy triste, que un hijo te sea arrancado de las manos y no puedas hacer nada por él". Un hombre que cargaba a su hijo de 6 años en la espalda también lo perdió en la inundación, agregó Vidal. "El niño decía: 'Papi, me estoy resbalando. Papi, me estoy resbalando" ', señaló.

Liony Batista, administrador de proyecto para Food for the Poor, una organización cristiana internacional de ayuda humanitaria, dijo que muchas personas tuvieron que elegir entre perder un hijo o perder a otro. El presidente Leonel Fernández declaró el país en emergencia durante los próximos 30 días y solicitó la ayuda internacional.

También dispuso el desalojo total de 36 comunidades del país que se encuentran en peligro de inundaciones por el posible rebosamiento de las presas. En la vecina Haití, las inundaciones anegaron las casas en el barrio pobre de Cité Soleil, arrastrando a un niño de 3 años mientras sus parientes desesperados gritaban pidiendo ayuda e intentaban infructuosamente llegar hasta él a través de las aguas lodosas llenas de escombros.

Noel es la tormenta tropical más letal que asuela el Caribe desde que Jeanne mató alrededor de 3.000 personas en Haití en el 2004. A las 1200 GMT, el centro de Noel estaba localizado a unos 175 kilómetros (110 millas) al sudoeste de Nassau, Bahamas, y a unos 280 kilómetros (175 millas) al sudoeste de Miami. La tormenta se desplazaba hacia el norte a unos 10 kph (6 mph), y los meteorólogos esperaban que girara hacia el noreste, alejándose de la Florida. Soplaba vientos máximos sostenidos de 100 kph (60 mph), con ráfagas más fuertes.

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