Tensión por capitán secuestrado por piratas somalíes

Según se informó, el oficial Richard Phillips trató de escapar, pero no lo logró.

El intento fallido de fuga de un capitán mercante estadounidense secuestrado por piratas somalíes acentuó el dramatismo del enfrentamiento en el Océanico Indico, donde convergían más buques de guerra norteamericanos y barcos piratas con rehenes.

Según funcionarios de la Defensa estadounidense, el capitán Richard Phillips trató de escapar, pero los piratas volvieron a capturarlo. Phillips se lanzó al agua alrededor de la medianoche y echó a nadar frente a la costa de Somalía. Un buque de la armada estadounidense, de patrulla en las cercanías, pudo ver a Phillips moviéndose y hablando en el bote después que volvieron a capturarlo. En opinión de los funcionarios de defensa, el capitán estaba ileso.

Aparentemente los piratas temen ser baleados o arrestados si entregan a Phillips —capturado el miércoles en un esfuerzo fallido por apoderarse del carguero Maersk Alabama— y esperan unirse con sus colegas, los cuales emplean como escudos humanos a rehenes rusos, alemanes, filipinos y de otras nacionalidades capturados en días recientes.

El jefe del Comando Central estadounidense, el general David Petraeus, dijo que más buques de guerra de Estados Unidos también se dirigen a la zona, a más de 480 kilómetros (300 millas) de las costas de Somalia en el Océano Indico. “Queremos asegurarnos de que tengamos toda la capacidad que pudiera necesitarse en los próximos días”, dijo.

Los piratas retienen a Phillips como rehén a bordo del bote salvavidas desde que su tripulación neutralizó el ataque al Maersk Alabama, de 17.000 toneladas y bandera estadounidense. Mohamed Samaw, un somalí que reside en el poblado de Eyl, un bastión pirata, y que dice tener una “participación” en un navío británico secuestrado el lunes, dijo que cuatro barcos extranjeros capturados anteriormente por piratas avanzan rumbo al bote salvavidas a la deriva. En dos de los buques se encuentran retenidos 54 rehenes en total, ciudadanos de China, Alemania, Rusia, Ucrania, las Filipinas, las islas Tuvalu, Indonesia y Taiwán.

“Los piratas han pedido ayuda; esquifes y barcos nodriza se dirigen hacia el área desde la costa”, dijo un diplomático que vive en Nairobi, el cual habló a condición de guardar el anonimato porque no tiene autorización para hablar con los medios de comunicación. “Sabíamos que estaban reuniéndose ayer”.

Otro hombre identificado como un pirata por tres habitantes de Haradhere —otra base pirata en el centro de Somalia— también dijo que el buque alemán capturado había sido enviado al rescate. “Nos habían pedido refuerzos y ya hemos enviado un buen número de colegas bien equipados, que tenían en su poder un carguero alemán”, dijo el pirata, el cual pidió que sólo se usara su primer nombre, Badow, para protegerse de posibles represalias.

“No tenemos intención de lastimar al capitán, así que esperamos que no le hagan daño a nuestros colegas mientras lo tienen como rehén”, dijo Badow. “En primer lugar, todo lo que necesitamos es una ruta segura para escapar con el capitán, y luego (negociar) el rescate posteriormente”.

Hasta ahora, el papel del presidente estadounidense Barack Obama en la respuesta al secuestro del capitán ha sido cuidadosa y discreta. El mandatario permanece al tanto de la situación, pero sus asesores dicen que ha delegado el manejo de las negociaciones a altos funcionarios del gobierno y a sus comandantes militares.

El presidente aún no habla públicamente sobre el incidente cerca de Somalia. El jueves se negó a responder a la pregunta de un reportero al respecto. El vicepresidente Joe Biden dijo que el gobierno trabaja “las 24 horas” en el asunto, y el secretario de Justicia Eric Holder indicó que Estados Unidos hará “lo que tengamos que hacer” para proteger los intereses navieros estadounidenses de los piratas.

Los piratas trataron de secuestrar al Maersk Alabama, pero Phillips frustró la maniobra cuando le dijo a sus casi 20 tripulantes que se encerraran en un cuarto, indicaron tripulantes a parientes. La tripulación sometió luego a algunos de los piratas, pero Phillips, de 53 años, se entregó a los delincuentes para proteger a sus hombres, y cuatro de los somalíes huyeron con él en un bote salvavidas con cubierta, dijeron los parientes.

Phillips tiene un radio y se ha comunicado con la Armada y la tripulación del Alabama para informar que está ileso, dijo en un comunicado la compañía naviera Maersk, y agregó que el bote salvavidas está a la vista del Bainbridge, el destructor de la fuerza naval que llegó al lugar el jueves.

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