Correa advierte de expropiación de tierras improductivas en Ecuador

Ya basta de estas oligarquías que nos han dominado tanto tiempo!", apostilló Correa.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió hoy de que expropiará las tierras agrícolas no cultivadas por dos años consecutivos, como lo establece la Ley de Desarrollo Agrario y la nueva Constitución del país, aprobada en referendo en septiembre pasado.

En su habitual programa de radio y televisión de los sábados, Correa indicó que la ley establece que "las tierras rústicas, de dominio privado", podrán ser expropiadas cuando "se hayan mantenido inexplotadas por más de dos años consecutivos y siempre que no se encuentren en áreas protegidas".

Además, dijo que "si un predio rural, sobre todo latifundio, no ha sido utilizado para labores agrícolas durante dos años, el Estado puede expropiarlo", según la Ley de Desarrollo Agrícola, que se encuentra en vigor por varias décadas.

Esta ley no se ha aplicado y no se ha hecho ninguna expropiación de tierras en el país, por las "argollas del poder", que han impedido cumplir con la disposición, apuntó Correa.

Según él, hay grupos poderosos que tienen tierras improductivas en la zona de la provincia de Guayas, cuya capital es Guayaquil, la ciudad más poblada del país y bastión de la oposición de derechas, que sólo esperan la revalorización de los predios para luego venderlos más caro.

"A esa gente, de acuerdo a la ley, se les puede ya expropiar sus tierras y, como nosotros sí vamos a cumplir la ley, no nos tiembla la mano, no somos parte de esas argollas y obedecemos al bien común, vamos a expropiar las tierras improductivas", reiteró el mandatario.

Remarcó que ese tipo de decisiones se ejecutarán "en estricto cumplimiento de la ley" y señaló que las tierras que sean eventualmente expropiadas se las entregará "a organizaciones campesinas" para que las cultiven.

Correa sostuvo que "se ha conformado una comisión", que en seis meses debe dar el catastro "de todas las tierras improductivas por más de dos años", estudio que permitirá establecer los terrenos susceptibles de expropiación.

Aclaró, asimismo, que expropiar no significa incautarse, y que el proceso de expropiación supone una "venta forzosa" al Estado, "pero no será por el precio que ellos (los propietarios) quieran", sino con base en una evaluación justa del valor de las tierras.

Según Correa, el proceso de expropiación forma parte de la "radicalización de la revolución" ciudadana que lleva adelante desde enero de 2007, cuando asumió el poder.

El mandatario dijo que sus medidas pueden disgustar a grupos poderosos, por lo que incluso podrían atentar contra su vida.

"Ya estarán tramando pegarme un tiro... No se preocupen, le harán un favor a la causa", añadió el jefe del Estado, al opinar que un atentado en su contra podría generar "mucho más apoyo (popular) para seguir con la radicalización" de su revolución ciudadana.

"El país cambia o cambia. ¡Ya basta de estas oligarquías que nos han dominado tanto tiempo!", apostilló Correa.

 

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