Crisis de Honduras se traslada a Washington

El presidente depuesto, Manuel Zelaya, se reunirá este martes con Hillary Clinton. Al mismo tiempo, una comisión del gobierno de Roberto Micheletti estará en la OEA.

San Salvador. El presidente derrocado de Honduras, Manuel Zelaya, rodeado  por sus amigos presidentes latinoamericanos Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina; Fernando Lugo, de Paraguay; Rafael Correa, de Ecuador, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, asegura que no está dispuesto a ceder pese a la oposición del Congreso, la Justicia y la Iglesia. “Para que vuelva la calma a Honduras tiene que volver el presidente que eligieron los hondureños”, dijo Zelaya.

A la misma hora en el aeropuerto internacional de Toncontín, en Tegucigalpa —escenario el domingo en la noche del regreso frustrado de Zelaya—, un avión con una comisión del gobierno de facto de Roberto Micheletti despegaba rumbo a Washington. Según medios locales, entre los miembros de la comitiva figuran los ex cancilleres hondureños Guillermo Pérez-Cadalso y Leónidas Rosa Bautista, y el candidato presidencial de la Democracia Cristiana para las elecciones de noviembre próximo, Felícito Ávila.

“Micheletti necesita explicar su versión en Washington, ya que Insulza no lo quiso escuchar. La idea es reunirse con varios funcionarios y mostrar documentos que demuestren la ilegalidad que cometía Zelaya antes de ser derrocado”, explicó una fuente de la cancillería hondureña.

El callejón sin salida

Pero pese al apoyo internacional y la condena generalizada del golpe de Estado, el gobierno de facto se niega rotundamente a la restitución del mandatario depuesto. “Eso es innegociable”, sentenció Enrique Ortez, ministro de Relaciones Exteriores. “El gobierno ofreció adelantar elecciones y está dispuesto a dialogar, pero Zelaya no regresa”, sentenció.

La solución se ve lejana y complicada. “Los hechos sangrientos atestiguan que el regreso de Manuel Zelaya a la presidencia en Honduras no es una solución viable; el mejor camino posible sería adelantar la fecha de las elecciones con los candidatos ya elegidos por distintos partidos, de tal forma que en unos pocos meses los hondureños cuenten de nuevo con un presidente electo mediante voto popular”, explicó Juan Carlos Hidalgo, coordinador de Proyectos de Cato Institute, un centro de análisis en Washington.

El presidente depuesto deberá continuar su pelea por regresar al poder desde el extranjero. Mientras el gobierno de facto da explicaciones en la OEA, Zelaya se reunirá hoy en Washington con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, para hablar sobre su reinstauración en el poder.