Difícil salida a crisis política en Honduras

El derrocado mandatario hondureño, Manuel Zelaya, y el Gobierno interino, se han mostrado inflexibles en sus posiciones sobre el conflicto.

El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, mediará entre el derrocado mandatario hondureño, Manuel Zelaya, y el Gobierno interino de Roberto Micheletti, que asumió el poder tras un golpe de Estado, buscando una salida negociada a la peor crisis política centroamericana en dos décadas.

Aunque ambas partes aceptaron el martes dialogar, se han mostrado inflexibles en sus posiciones sobre el conflicto generado tras la expulsión de Zelaya por militares el 28 de junio, acusado de estar preparando un golpe a la carta magna con una consulta popular que abría su camino a la reelección.

Zelaya ha recibido un amplio respaldo internacional, desde el presidente estadounidense, Barack Obama, al bloque de gobiernos izquierdistas latinoamericanos liderados por el venezolano Hugo Chávez.

El Gobierno de facto que encabeza Roberto Micheletti está apoyado por el Congreso, la Justicia, las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica y los principales gremios empresariales del país, que rechazaron el radical giro a la izquierda de Zelaya el año pasado y su alianza con el socialista Chávez.

La población está dividida y ha protagonizado multitudinarias marchas a favor y en contra del depuesto líder hondureño, cuyo frustrado intento de regresar en avión al país generó un enfrentamiento entre simpatizantes y soldados con el saldo de un manifestante muerto y varios heridos de bala.