EE.UU. le propone diálogo a sus "enemigos"

En su primer gran discurso, Hillary Clinton dijo que quiere hablar con Irán, Corea del Norte, Irak, Afganistán, Pakistán y sectores de Oriente Medio.

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, trazó este miércoles las líneas maestras de la política exterior de su país, que tendrá en Irán, Corea del Norte, Irak, Afganistán, Pakistán y Oriente Medio sus claros protagonistas.

En su primer gran discurso sobre política exterior desde que asumió hace seis meses la cartera de la diplomacia, delineó en el Consejo de Relaciones Exteriores una ambiciosa agenda que no será fácil poner en práctica, en parte por lo enorme de los desafíos y en parte por el daño a la imagen de EE.UU. en los últimos ocho años.

Entre sus prioridades, la secretaria de Estado se refirió al programa nuclear de Corea del Norte y dijo que los resultados a largo plazo de la diplomacia se producirán mediante “un esfuerzo conjunto más fuerte” hacia la completa y verificable desnuclearización de Pyongyang.

Haciendo referencia a que la política exterior requiere tiempo, paciencia pero también persistencia, Clinton apuntó al conflicto palestino-israelí y aprovechó para llamar a los países árabes a “actuar ahora mismo” para respaldar el proceso de paz.

El progreso hacia la paz en Oriente Medio, aseguró, no puede ser solamente responsabilidad de EE.UU. o de Israel, sino que “terminar con el conflicto requiere acción de todas las partes”, insistió. “Los Estados árabes tienen la responsabilidad de apoyar a la Autoridad Palestina con palabras y hechos, de dar pasos encaminados a mejorar las relaciones con Israel y de preparar a su población para que respalden la paz y acepten el sitio de Israel en la región”, enfatizó la jefa de la diplomacia estadounidense.

En lo que se ha convertido en otra prioridad de su gobierno, Clinton también se refirió a Irán. Reiteró la voluntad estadounidense de dialogar con Teherán, pero advirtió que su oferta no permanecerá sobre la mesa indefinidamente y que la oportunidad de actuar ha llegado ya.

“La elección es clara. Continuamos estando preparados para entablar contactos con Irán, pero el tiempo para la acción ha llegado ya. La oportunidad no estará ahí indefinidamente”, señaló Clinton. Sin embargo, subrayó que el gobierno “no se hace ilusiones” de que eventuales conversaciones con la República Islámica vayan a generar resultados espectaculares.

En Afganistán y Pakistán, EE.UU. quiere desmantelar y derrotar a Al Qaeda y sus aliados extremistas, recordó Clinton, quien adelantó que viajará este otoño a Islamabad. La secretaria de Estado subrayó que su país y Afganistán están preparados para tratar con los talibanes y pedirles que abandonen Al Qaeda, depongan sus armas y estén dispuestos a participar en una sociedad libre y abierta consagrada en la Constitución afgana.

Por último, Clinton repasó la estrategia de Washington en Irak, donde impulsa programas diplomáticos y de desarrollo mientras retira a sus tropas del país y crea una relación económica, política y de cooperación con ese país árabe, destacó.

La diplomática no hizo apenas mención a América Latina, salvo cuando destacó el papel de los poderes emergentes, entre ellos Brasil, como parte importante para avanzar en la agenda global, y la responsabilidad que asume Estados Unidos en problemas como el tráfico de drogas en México.

Según subrayó, aquellos países, ya sea en América Latina u otros como el Líbano, Irán o Liberia, que entienden lo que significa democracia, “encontrarán en EE.UU. a un amigo”. “Nuestra voluntad de dialogar no es una señal de debilidad que se puede explotar. No dudaremos en defender enérgicamente y, si fuera necesario, con el Ejército más fuerte del mundo, a nuestros amigos, nuestros intereses y, por encima de todo, a nuestra gente”, afirmó.

Clinton recordó que el gobierno ha adoptado una postura más flexible y pragmática con sus socios, y que no les dirá “tómalo o déjalo” ni insistirá en que “o están con nosotros o contra nosotros”, una práctica que empleó la anterior Administración.