Zelaya no acepta un gobierno compartido con Micheletti

El depuesto presidente de Honduras rechazó así la propuesta formulada por el mandatario de Costa Rica, Óscar Arias.

El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó este sábado que no aceptará una solución que recompense al nuevo gobierno de Roberto Micheletti, en alusión a una propuesta sugerida por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, de conformar un gobierno de reconciliación en ese país.

“No conozco en detalles la propuesta (de Arias), pero si me dice que habrá premios para los golpistas, desde este sábado digo que no puedo aceptar”, dijo Zelaya en rueda de prensa, al ser preguntado sobre una sugerencia que implica la conformación de un Ejecutivo con el depuesto presidente al frente.

Ese gobierno también estaría conformado por ministros afines a Micheletti, de acuerdo con la propuesta presentada por el presidente costarricense antes de que las delegaciones de Micheletti y Zelaya comiencen mañana la segunda ronda del proceso de mediación para tratar de encontrar una solución a la crisis en Honduras.

El depuesto presidente sostuvo que nunca dará un “cheque en blanco a los golpistas” y sería una “aberración” conceder ministerios a personas afines a Micheletti, por lo que consideró que la propuesta de Arias, premio Nobel de la Paz 1987, “no está siendo bien interpretada”.

Reiteró que los “golpistas” deben estar frente a los tribunales de justicia del mundo y no “premiados” con cargos. “Mañana esperamos que después de las primeras 24 horas que pidió el mediador (Óscar Arias), después de las siguientes 48 horas, 72 horas y ahora más de 200 horas, más de diez días de estar en espera, den una señal”, señaló Zelaya.

Reafirmó que su única petición en ese proceso de diálogo es que los “golpistas” cumplan las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de las Naciones Unidas que ordenan su inmediata restitución en la Presidencia. “Hasta el momento no ha habido ningún solo gesto de ellos, en el sentido que se van a someter a esa resolución”, acotó.

El derrocado gobernante espera que los “golpistas” den “un mensaje”, si no, reafirmó, considerará que, “en este momento”, el proceso de diálogo “está fracasado”. Y puntualizó: “Tener una puerta abierta siempre será un régimen de concesión nuestro hacia una posibilidad de buscar soluciones a nuestro problema como hondureños”.

Zelaya defendió también el apoyo de “solidaridad expresa, no de fuerzas, ni de armas” dado por el gobernante venezolano, Hugo Chávez, al igual que por otros mandatarios de la región. También defendió a la administración estadounidense de Barack Obama, que, dijo, “se ha comportado como debe comportarse” tras el golpe de Estado que sufrió el pasado 28 de junio. No obstante, observó que los “sectores más oscuros” de Estados Unidos sí están apoyando al “gobierno ilegítimo de Honduras”.

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