Fidel Castro vuelve arremeter contra EE.UU. por apoyar golpistas hondureños

El jefe de la isla cubana también criticó la postura de Costa Rica.

El líder cubano, Fidel Castro, acusó el miércoles de nuevo al Departamento de Estado estadounidense de apoyar a los golpistas hondureños y de "maniobrar" en su favor con la complicidad del presidente de Costa Rica, Oscar Árias.

"El golpe de Estado de Honduras, promovido por la extrema derecha de Estados Unidos (...) y apoyado por el Departamento de Estado, evolucionaba mal", explica el ex presidente en una nueva entrega de su columna "Reflexiones" , divulgada por medios oficiales cubanos.

Por ello, según Castro, "Estados Unidos maniobró para ganar tiempo. El Departamento de Estado asignó a Oscar Arias, presidente de Costa Rica, la tarea de auxiliar al golpe militar en Honduras".

"En los cálculos del Gobierno de Estados Unidos pesaba el hecho de que Arias ostentaba el título de Premio Nobel de la Paz. La historia real de Oscar Arias indica que se trata de un político neoliberal, talentoso y con facilidad de palabras, sumamente calculador y aliado fiel de Estados Unidos", agrega la columna.

Castro también asegura que "desde los primeros años del triunfo de la revolución cubana", Estados Unidos "utilizó a Costa Rica y le asignó recursos para presentarla como una vitrina de los avances sociales que se podían lograr bajo el capitalismo".

Sostiene que "ese país centroamericano fue utilizado como base por el imperialismo para los ataques piratas contra Cuba. Miles de técnicos y graduados universitarios cubanos fueron sustraídos a nuestro pueblo, que estaba ya sometido a cruel bloqueo, para prestar servicios en Costa Rica".

Cita a continuación al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega: "Los yanquis corrieron a buscar al presidente Oscar Arias, ¡porque ya lo conocen!, para buscar cómo ganar tiempo, para que los golpistas comiencen a hacer demandas que son inaceptables".

Según la quinta "Reflexión" de Fidel Castro sobre la crisis de Honduras, la propuesta de Arias para Honduras equivale "a un acta de rendición" para el presidente depuesto, Manuel Zelaya.

Añade que Washington "estaba encontrando resistencia del gobierno golpista a su maniobra edulcorante", y que está por precisar si el Departamento de Estado envió "un fuerte mensaje" al presidente que reemplazó a Zelaya, Roberto Micheletti, "y si los jefes militares fueron advertidos" de la posición de EEUU.

"Micheletti estaba insubordinado contra la paz (...) Había tomado en serio su papel y no se percataba siquiera de que Zelaya, privado de toda autoridad, no constituía riesgo alguno para la oligarquía y políticamente sufriría un duro golpe si aceptaba la propuesta", afirma Castro.

"Hasta el propio Arias ha caído en la gran trampa montada por el Departamento de Estado", agrega el ex presidente cubano de 83 años, que no aparece en público por enfermedad desde julio de 2006 pero escribe frecuentes "Reflexiones".