Correa advierte a Farc que fuerza pública actuará si intentan llegar al país

A Uribe le dijo que se sometiera a un detector de mentiras "para ver quién es el que tiene contactos con el narcotráfico".

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió este sábado a las Farc que si pretenden ingresar a su país la fuerza pública actuará y reiteró que "jamás" recibió dinero de esa organización ni envió emisarios a conversar con ella.

En su informe semanal de labores, el mandatario comentó un video atribuido a las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia, Farc, en el que se asegura que esa organización apoyó con dólares su campaña electoral del año 2006.

"Pido a las Farc, si a alguien dieron aportes, se los pido, digan el nombre porque los estafaron", apuntó Correa, quien insistió en que ni como movimiento oficialista, Alianza País, ni como Gobierno ha recibido "jamás" dinero de la guerrilla colombiana, "ni jamás hubiera permitido" que se reciba.

Asimismo, pidió que si alguien ha contactado con las Farc asegurando que iban en nombre de Correa, que lo digan "porque señores de las Farc, los volvieron a engañar: yo jamás he enviado un emisario a hablar con ustedes y jamás lo enviaré".

"Es más, si ponen medio pie (miembros de las FARC) en nuestro territorio, serán rechazados con toda la potencia de nuestra fuerza pública", advirtió el gobernante antes de señalar que está "hasta la coronilla" de que se le intente involucrar con grupos irregulares.

Por ello, reiteró en su señalamiento al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, para que se sometan a un detector de mentiras "para ver quién es el que tiene contactos con las Farc, el narcotráfico y los paramilitares".

Quito mantiene rotas las relaciones diplomáticas con Bogotá desde el 3 de marzo de 2008, dos días después de que militares colombianos atravesasen la frontera, sin autorización, en un operativo contra un campamento que las Farc habían instalado en el enclave de Angostura.

En ese operativo murieron al menos 26 personas, entre ellas el portavoz internacional de las Farc, alias ‘Raúl Reyes', y cuatro estudiantes mexicanos que dijeron haber llegado al país a participar en un congreso bolivariano, en Quito.

Correa consideró la acción como una violación a la soberanía y rompió las relaciones diplomáticas, situación que se mantiene hasta ahora.